miércoles, 23 de abril de 2014

Fernando Vallejo y 100 años de Soledad

Leyendo por ahí encuentro que Fernando Vallejo escribió sobre el comienzo de "Cien años de soledad" (aquello de "muchos años después, frente al pelotón... ") lo siguiente: " ¿Muchos años después de qué, Gabito? ¿De la creación del mundo? Si es así, yo diría que tendrías que haberlo dicho, o algún malpensado podrá decir que se te quedó tu frase en veremos, como una telaraña colgada del aire. Pero si no es después de la creación del mundo sino «después de aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo», entonces algo ahí sobra. O te sobra, Gabito, el «remota» pues ya está en «muchos años después», o te sobra el «muchos años después» pues ya está en el «remota»." ¿Me parece a mí o Vallejo no entendió nada? ¿Las opciones que dan para entender el "después" son las únicas que le parecen posibles? ¿Le parece tan necesario precisar las cosas, justamente en una novela como "100 años de soledad", básicamente un cuento de hadas? Lo que escribió Vallejo, entonces, hace pensar en un tipo cuadrado y de mente muy, muy pequeña, y si supongo que esa no es una buena descripción, en realidad, de Fernando Vallejo (a quien, por otra parte, no me interesó jamás leer, después de que "La virgen de los sicarios" me pareciera totalmente inane), al menos sí parece que se esforzó en parecer un tarado. Quiero decir que alguien que parece capaz de armar oraciones con cierto apego por la gramática castellana debería no tener problemas a la hora de entender un poco mejor qué es lo que está haciendo o quiso hacer García Márquez con el principio de su novela, bastante ballardiano por cierto ("Más tarde Powers pensó a menudo en Whitby...", comienza "Las voces del tiempo", texto que vale por todo lo que escribió y escribirá Vallejo incluso dando crédito a la noción de reencarnación, y no he visto por ahí nadie que diga "a ver, Jim, ¿más tarde de qué? ¿de las once de la mañana?"), por lo que acá me parece que obran las ganas de putear a GGM antes que las ganas de leer su novela. Ahora que ya pasó -más o menos- la boludez generalizada -tanto la de los que lo ponían como el mejor prosista del siglo XX en lengua castellana como la de los que salían a dejar claro que para ellos GGM era un pésimo escritor porque escribía oraciones largas y pintorescas, por ejemplo-  me parece que podemos tratar de leer un poco mejor. Ahora, personalmente, "100 años de soledad" me importa poco y nada (hay cientos de libros que me interesan más y mucho más), pero lo de Vallejo es un excelente ejemplo de lectura desde la mala leche, de la soberbia de creer que las prácticas lingüísticas que nos gustan son las mejores o incluso las únicas válidas (o, peor, las "correctas"). Le banco 100% a Vallejo que quiera señalar que GGM era un pésimo escritor, pero si vas a decir algo así, las cartas que pongas sobre la mesa deben tener su peso; dicho de otro modo: afirmaciones extraordinarias requieren evidencia extraordinaria, asi que si vas a decir que GGM era malo, justificalo con algo más que tus gustos o tus hábitos o lo que te enseñaron a creer como "lindo" o"bueno". Está claro que es una boludez  agarrarse de cualquier minucia para "respaldar" lo que pensamos guiados por quién sabe qué viejos rencores o prejuicios o ideas acaso mejor sostenidas pero que poco tienen que ver con la escritura.

Conclusión: la próxima vez esforzate más, Fernandito.