jueves, 2 de marzo de 2017

"(No pussyfooting)", Fripp & Eno, 1973, Island

El primero de los discos grabados por Eno tras su alejamiento de Roxy Music -y por tanto el comienzo de su carrera solista, ya que se adelantó a "Here come the warm jets", de 1974, por dos meses- fue en realidad un trabajo en colaboración y, de alguna manera, un momento seminal en la evolución de las carreras de dos músicos clave del siglo XX. Para Fripp, que al conocer a Eno empezaba ya a hastiarse del molde progresivo voluptuoso de los primeros cuatro álbumes de King Crim, no fuera acaso  tan extraño -ni tan ajeno a su sensibilidad ante todo arriesgada y experimental- el interés por el enfoque minimalista que Eno había aprendido de Terry Riley, que sin duda contribuyó a la radical reinvención de King Crimson hacia 1973 (en la que, por cierto, "(No pussyfooting)", a la vez que la técnica desarrollada (que luego sería llamada "frippertronics") aportaría la introducción a todos los conciertos de esa encarnación de la banda. Para Eno, que a la vez mantenía su interés por el glam, el rock y el pop (como se vería en su primer álbum enteramente solista), los experimentos con loops que terminaron formando parte de "(No pussyfooting)" establecieron una primera exploración de una música atenta a los procedimientos, generativa y ya cercana a lo ambient.
Son dos las composiciones que ofrece "(No pussyfooting)" , y cada una de ellas ocupa un lado completo del vinilo (hay ediciones en CD que, a su vez, las dividen en partes). La primera, "The heavenly music corporation", es sin duda la más característica o la más fértil a la hora de ofrecer un terreno de exploración. Consiste en un arreglo de dos grabadoras -llamémoslas A y B- conectadas en un único loop de cinta, de manera que A funciona estrictamente grabando y B reproduciendo lo recién grabado, que es a su vez vuelto a grabar por A. Entonces, dado que el loop tiene una longitud determinada, lo reproducido por B es grabado por A sobre otra porción de la cinta, o, dicho de otro modo, lo grabado por A en T=1 demora un lapso específico en alcanzar a B, y por tanto A lo graba en T=5, digamos.
El resultado es una serie de ecos que van alejándose o decayendo, con lo que se establecen ciclos de loops en permanente progreso o evolución. El truco en ("No pussyfooting") es que Fripp primero aportó sonidos al sistema de dos grabadoras para crear el sistema de loops y luego grabó encima de ese fondo -ya sin el artificio de las dos grabadoras sino de manera convencional- una serie de solos o fraseos de guitarra (es decir que el concepto del disco incluye tanto elementos generativos como expresivos). Por cierto, la naturaleza de ecos y loops que se pierden en el tiempo encuentra una expresión más que adecuada en la fotografía de la portada del álbum.
La pieza comienza con un drone grave al que empieza a sumársele un acople haca 1:15, estableciendo -en las subidas y bajadas de volumen- lo que podríamos llamar un primer loop, después complementado después por notas de guitarra. Fripp comienza su fraseo recién hacia 3:12, y a partir de ahí el sonido crece y se desenvuelve, alcanzando un primer máximo de voces y reiteraciones hacia los cinco minutos. Un siguiente pico resalta hacia los 6:30, cuando una nueva capa de fraseos es añadida a la ya para ese momento maraña de loops. El procedimiento sigue con sus picos y valles de volumen y densidad hasta que, en los últimos cuatro minutos, se descompone en clusters de notas: acordes disonantes, estallidos de distorsión, glissandos paneados en el estéreo y un pulso final que señala la disipación de la pieza.
El lado B contiene "Swastica girls", un experimento similar pero construido no con un loop de grabadoras sino con una secuencia programada en un sintetizador VCS3; el resultado -que incluye además más capas de sintetizador- es acaso menos interesante que el ofrecido por "The heavenly music corporation", aunque es también más agresivo y, por momentos -acaso porque su pauta menos generativa señalaba de alguna manera una apuesta por la improvisación y la expresividad más clásicas-, lo tocado por Fripp alcanza momentos sobrecogedores.
Eno llevaría este proceso a una conclusión lógica en "Discreet music" (1975), quitando a Fripp del proceso, pero el sistema expresivo/generativo ofreció también una serie de álbumes, algunos de ellos grabados por ambos (entre los que destaca "Evening star", de 1975) y otros exclusivamente por Fripp (acaso el mejor sea "Let the power fall", de 1981). Es interesante pensar el proceso de estos procedimientos desde su relación con la tecnología: cuando ya no fueron necesarias las grabadoras y la cinta su significado cambió para siempre: Eno se centraría en la música generativa (a partir de programación en computadoras) y Fripp incorporaría el procedimiento como un elemento más en su paleta, ahora disponible en cualquier pedalera de guitarra y en aplicaciones de tablet o celular. En 1973, sin embargo, el sonido era único y el concepto detrás de su realización -como queda probado por las carreras de sus creadores- especialmente fértil.

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