"The disintegration loops", William Basinski, 2002-2003/2009, 2062

"The disintegration loops", entonces, se basó en ese descubrimiento. Sus cuatro discos (fueron publicados por separado pero en 2012 apareció un box set de 9 vinilos que los recopila y añade una performance en vivo) contienen loops orquestales sumidos en reverb y arrojados al mecanismo de desintegración recién comentado, de manera que hacia el final ya casi no queda nada de la frase mínima y repetida que descubrimos al principio de cada sección. Quizá la más bella y evocadora sea la segunda pieza del disco cuatro, que hace pensar en los restos de un mamut descomponiéndose en una tundra; en cualquier caso, todas las piezas denuncian la pérdida por entropía.
Pero hay mucho más en juego: la repetición y el cambio y la tensión entre lo mismo y lo otro (tradicionalmente trabajada en música mediante los sets de variaciones) son conceptos clave en The Disintegration Loops, que termina por convertirse, de alguna manera, en el disco ambient definitivo: escuchamos, sí, "siempre lo mismo", pero el deterioro y la repetición arman otra cosa: un paisaje, un mapa del universo, una (¿la?) historia, que reiteración tras reiteración se desdibuja en ruinas y pronto en niebla y ceniza.
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