lunes, 2 de enero de 2017

"The disintegration loops", William Basinski, 2002-2003/2009, 2062

Brian Eno contó que el concepto de musica ambient terminó de formatearse en su mente una tarde en que, mientras se recuperaba en cama de un accidente, debió escuchar un LP de música de arpa a un volumen tan bajo que la música se fundía con el ruido ambiental. Ante la imposibilidad física de levantarse y subir el volumen Eno comprendió que se le imponía también otra manera de escuchar, y así, tras este "accidente" concebió el que podría pensarse como su principal aporte a la música del siglo XX. Algo similar le pasó a William Basinski allá por 2001: mientras digitalizaba unas grabaciones de hacia casi veinte años descubrió que, gracias al malísimo estado de conservación de las cintas, el reproductor alteraba la música (y maltrataba la cinta): la reducía, le imponía quiebres, silencios y la sumía en ruidos y desperfectos. El proceso, entendió Basinski, deterioraba la música de manera entrópica.
"The disintegration loops", entonces, se basó en ese descubrimiento. Sus cuatro discos (fueron publicados por separado pero en 2012 apareció un box set de 9 vinilos que los recopila y añade una performance en vivo) contienen loops orquestales sumidos en reverb y arrojados al mecanismo de desintegración recién comentado, de manera que hacia el final ya casi no queda nada de la frase mínima y repetida que descubrimos al principio de cada sección. Quizá la más bella y evocadora sea la segunda pieza del disco cuatro, que hace pensar en los restos de un mamut descomponiéndose en una tundra; en cualquier caso, todas las piezas denuncian la pérdida por entropía.
Pero hay mucho más en juego: la repetición y el cambio y la tensión entre lo mismo y lo otro (tradicionalmente trabajada en música mediante los sets de variaciones) son conceptos clave en The Disintegration Loops, que termina por convertirse, de alguna manera, en el disco ambient definitivo: escuchamos, sí, "siempre lo mismo", pero el deterioro y la repetición arman otra cosa: un paisaje, un mapa del universo, una (¿la?) historia, que reiteración tras reiteración se desdibuja en ruinas y pronto en niebla y ceniza.



No hay comentarios:

Publicar un comentario