lunes, 21 de agosto de 2017

"The nacrasti", R|A|A|N, 2001, Malignant antibody

El libro de Marc Weidenbaum sobre "Selected ambient works volume II", de Aphex Twin, dedica buena parte de su extensión a indagar en la relación del pulso con la música ambient. Es cierto que para la aparición de la obra de Aphex Twin lo que estaba pasando era una renovación del género ambient más allá del momento fundacional de Brian Eno, yque la música ambient de fines de los 80s y buena parte de los 90s pasó a entenderse como una provincia del más vasto territorio de la electrónica, donde el pulso es acaso fundamental, pero en cualquier caso las preguntas planteadas por Weidenbaum son de gran utilidad a la hora de pensar en el ambient en general, no específicamente su momento noventero; así, cabe pensar en los ciclos de repetición del delay en "Discreet music", por ejemplo -por nombrar una obra ambient anterior a la incepción del concepto-, y el ritmo que pautan.
No es mala idea preguntarse qué tanto se puede extender el problema del beat o pulso (si lo hay en el ambient, si debe haberlo, si puede haberlo, si se lo puede construir sin percusión, etc) en relación ya no al ambient sino al dark ambient, entendiéndolos como géneros dispares. Una buena manera de abordar este asunto es desde "The Nacrasti", el disco dark ambient de R|A|A|N , y detenerse en los momentos que, sobre el drone oscuro que atraviesa las nueve secciones diferenciadas por sus títulos, opera un panorama sumamente variado de pulsos y sonidos percusivos, y todos ellos parecen apuntalar la idea del disco como traslación por un paisaje en el que van apareciendo momentos o espacios específicos, desde zonas diferenciadas hasta ritos que operan en alguna de ellas. Por ejemplo, en "Festival of Surmelk" se apela a una serie de ruidos o chasquidos dispuestos de manera que crean una pauta rítmica completamente separada de otras instancias de la pieza, como la suerte de burbujeo lento en las frecuencias bajas del drone básico. Esa suerte de polirritmo sugiere una multiplicidad que apuntala la creación del paisaje o la idea de un espacio al que accedemos en la música. Algo similar opera en "Lilin" -acaso la mejor pieza del álbum- y hacia el final de "Tizh of Runn", a la vez que en "Sandrin" la percusión es más, digamos, consabida o estandar, aunque sumergida en la reverberación y la masa de frecuencias del drone de fondo. Esto funciona especialmente bien en "Circle of two", cuyo sonido connota lo ritual o lo tribal.
Acaso pueda proponerse lo siguiente: el dark ambient necesita inquietar o incluso asustar, de modo que debe sostener una relación con el tiempo diferente que la del ambient más luminoso o plácido; esa relación requiere ansiedad y tensión, y una pulseada entre lo estático y lo narrativo es sin duda una manera de lograrlo: de ahí que, adecuadamente, en "The Nacristi" las estrategias para generar pulsos a partir de drones y de efectos y de sonidos accidentales adeban multiplicarse: todas aportan a la variedad del paisaje convocado, que siempre es inquietante.

No hay comentarios:

Publicar un comentario