sábado, 12 de agosto de 2017

"Voodoo lounge", The Rolling Stones, 1994, Virgin

Después del peor par de discos de su carrera, los Stones iniciaron una suerte de retorno con "Steel Wheels" (1989), un disco que además intentó expandir el territorio sonoro de la banda, no siempre con resultados valiosos y, de hecho, casi siempre con algún componente de fallo, por más que el álbum en sí no sólo termine por resultar interesante sino que merece cierta revaloración. En cualquier caso, el perfil ligeramente fallido del álbum acaso motivó a los Stones a una movida más conservadora para el que sería su primer disco de la década de los 90s (esa misma década que vería el retorno a la forma de tantos proyectos musicales que tuvieron su auge en los 60s y 70s), y contrataron como productor a Don Was, célebre entonces por su encare de rock clásico. El resultado fue un disco que destila -y termina de fijar, por decirlo así-, el sonido típicamente stone: un disco sin duda conservador pero a la vez sumamente bien logrado, algo así como la reversa exacta de "Steel wheels" (el punto intermedio en cuanto a logro e ímpetu experimental quedó relegado al siguiente álbum de los 90s, el mucho más interesante -no diría "mejor"- "Bridges to Babylon").
Es curioso como, en última instancia, "Voodoo lounge" está lleno de fruslerías. Pero la mayoría de ellas son encantaoras. "Sparks will fly", por ejemplo, y también "Moon is up, "Sweethearts together" y "Brand new car", son ejemplos de rock/pop sencillo y compacto, producido a las mil maravillas y con un sonido bello en sí mismo. Pero, por supuesto, no pasan de eso: fruslerías. Algunas, de hecho, no llegan a funcionar del todo bien: así "Moon is up" no termina de convencer y "Mean disposition", que podría haber pasado por una cancion vagamente frenética en el centro del álbum, queda relegada al final y ofrece uno de los peores cierres de álbum de los Stones, en particular al quedar después de la excelente "Thru and thru", una de las cuatro o cinco piezas de verdadero peso e interés de "Voodoo lounge". Y otras, como "Baby break it down" terminan por resultar un poco más interesantes en virtud de sus texturas y atmósferas.
Entre las piezas más importantes del disco hay que poner ante todo a los hits, "Love is strong", con su tensión y justa dosis de oscuridad (parece que se tratara de Jagger cantando en una banda tributo a Richards, algo que jamás debería repetirse pero que en esta canción está muy bien), el rock pesadito de "You got me rocking" y la energía de "I go wild"; pero de esta zona rockera o ligeramente pesada lo mejor es sin duda el funk groovero de "Suck on the jugular", que sugiere una dirección no explorada después y que sin duda habría sido interesantísima.
El otro punto fuerte del álbum está en sus piezas más lentas, entre ellas la preciosa "The worst" y la excelente "Out of tears", pero hay que hacer lugar para "New faces" (otra fruslería encantadora) y otra de mis favoritas, "Blinded by rainbows", además, por supuesto, de "Thru and thru", que junto a "Suck on the jugular" podría ser pensada como lo mejor del álbum.

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