"Epicus doomicus metallicus", Candlemass, 1986, Black Dragon
Todo estaba más o menos establecido en los primeros álbumes de Black Sabbath (en particular en "Master of reality", el mejor de la banda) y también sonó unos años después, ya en los ochentas, la música de Saint Vitus y Pentagram, pero acaso la primera obra maestra del doom metal entendido como tal -es decir como un subgénero del metal, hasta el punto que en el latín macarrónico del título ya está especificado género, subgénero e incluso sub-subgénero- fue el primero de Candlemass, en un tiempo donde el metal aspiraba a la velocidad y la paliza del trash. Es decir: los estándares ya estaban fijados por Sabbath, y medida con esa regla la música contenida en "Epicus Doomicus Metalicus" está cerca de la perfección, en particular la pieza que abre el disco, "Solitude", con su riff principal absolutamente memorable. Hay momentos más rápidos, en cualquier caso, y entre ellos hay más de lo mejor del álbum, "Black stone wielder" entre ello, con el rif...