"94diskont", Oval, 1995, Mille Plateaux
El ruido de superficie, el siseo de fondo desde la cinta y los saltos mecánicos de la púa sobre los surcos del vinilo, por nombrar apenas tres desperfectos sonoros, son signos de la en principio indeseada materialidad y fragilidad de sus respectivos formatos, pero también han sido incorporados a la música como textura y como significante sonoro desde una fecha tan temprana como la de "Wish you were here", que en su title track incluía la célebre introducción con el riff "filtrado" por el sonido casi arruinado de un viejo tocadiscos (así como también la sensación casi física del cambio de estaciones en una radio). De hecho, hay quien asocia estos desperfectos a una cualidad cálida o incluso "humana" de los medios de reproducción y grabación analógicos; "la vida tiene ruido de fondo", dijo alguien por ahí. Pero la música grabada y almacenada digitalmente y en medios físicos encuentra también el mismo recurso significante y expresivo en el cu...