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Mostrando las entradas etiquetadas como Led Zeppelin

"The song remains the same", Led Zeppelin, 1976, 2007, Swan Song

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Primero parece inevitable señalar que la versión de 2007 es la definitiva de "The song remains the same" (me refiero al álbum, no necesariamente a la película, aunque por supuesto que su remaster en HD la mejoró), y segundo hay que decir que ni siquiera el tracklist aumentado ("Black dog", "Over the hills and far away", "Misty mountain hop", "Since I've been loving you", "The ocean" y "Heartbreaker") logran que el disco esté realmente a la altura de las expectativas. Es decir, el poderío legendario de Zeppelin termina por parecer diluido, encharcado en autoindulgencia y en desprolijidad; todo lo contrario a la tensión y la intensidad de discos en vivo como el segundo en el set "BBC sessions" (1997), el disco bonus al remaster de "Led Zeppelin" o casi todo "How the west was won" y las piezas más tempranas -es decir anteriores a 1973- del DVD "Led Zeppelin". Es un lugar c...

"Coda", Led Zeppelin, 1982/93/2016, Swan Song

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Si la discografía de estudio de Led Zeppelin es un banquete, "Coda" representa una bandeja llena de sobras, algunas de aspecto delicioso y otras ya un poco descompuestas. Lo curioso es que este compilado de outtakes -cuyo título sugiere la sección final de una composición pero, también, hace creer que hay una suerte de continuidad o proceso entre los ocho álbumes precedentes y éste, cosa que no es así- haya sido de alguna manera propuesto como álbum o, al menos, sin las marcas evidentes de un compilado (es decir cosas como "studio outtakes 1972-1979", por decir cualquier cosa), y hay algo especialmente interesante en la manera en que reúne grabaciones en vivo retocadas con guitarras añadidas en overdubs y borrado de sonido ambiente y de la multitud -en la impresionante apertura del lado A, "We're gonna groove", que al igual que la un poco menos fascinante pero de todas formas excelente en tanto performance musical "I can't quit you baby...

"Physical graffiti", Led Zeppelin, 1975, Swan Song

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En la historia del rock hay discos perfectos -"Revolver", "Sticky fingers", "Close to the edge", "Axis: bold as love", "Siamese dream", "Low", "Highway 61 revisited"- y también álbumes dobles ("Blonde on blonde", "Exile on main street", "Tales from topographic oceans", "Electric ladyland"). Estos últimos -de los que el arquetipo, en realidad, no es uno de los recién mencionados sino "The Beatles", A.K.A. el álbum blanco- son imperfectos, excesivos, ambiciosos, pretenciosos, heterogéneos y no siempre (la excepción acaso sea el de Dylan) consistentes; si la excelencia en la confección de un álbum queda definida por trabajos claramente contorneados donde no sobra ni falta nada, el álbum doble -el álbum doble relevante, es decir- desafía ese esquema de valores: es anticanónico pese a que su mejor ejemplo pertenece al centro del canon, es barroco en su estética asimétri...

"Led Zeppelin II", Led Zeppelin, 1969, Atlantic.

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Acaso más impresionante que el gesto inaugural del primer álbum de Led Zeppelin es la distancia -en términos de desarrollo musical y conceptual, ya que en cuanto a tiempo no pasaron más de diez meses- que separa a este de su sucesor, uno de los dos o tres álbumes más influyentes de la década de 1970 (aunque publicado en el penúltimo año de la anterior) para el campo del hard rock y el metal. De hecho, un disco que incluya "Whole lotta love" y "Heartbreaker" probablemente no necesite nada más que decir en el ámbito estricto del género o géneros al que o a los que cabe incorporar ambas composiciones, y de hecho todo lo demás (incluyendo algunos de los mejores momentos del álbum) va más allá; es decir, sólo con el componente hard rock del álbum el impacto en la historia del rock estaba asegurado, pero "Led Zeppelin II" incluía mucho más. Para empezar estaba el refinamiento de las técnicas de producción: el uso del eco en reversa (que ya aparecía tentativa...

"Led Zeppelin", Led Zeppelin, 1969, Atlantic

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Dejando de lado la afirmación tan cliché como verdadera de que se trata de uno de los mejores debuts discográficos de la historia, se puede rastrear buena parte del ADN de "Led Zeppelin I" no sólo a las bandas en las que había tocado anteriormente Jimmy Page, los Yarbirds en particular, sino a las diversas apropiaciones británicas del blues americano. Pero, por supuesto, eso no agota la maravilla ofrecida por estas nueve composiciones. Grabado y mezclado en unas asombrosas 36 horas -a lo largo de tres semanas- después de que Page debiera afrontar las obligaciones contractuales de una gira en escandinavia para los recién disueltos Yarbirds y para ello contratara a Robert Plant, a John Paul Jones y a John Bonham, que recorrieron los países en cuestión bajo el nombre "The new Yarbirds" y tocaron -además de versiones de la banda en cuestión- buena parte del material que sería incorporado al primer disco que grabarían ya bajo el nombre Led Zeppelin. Las sesiones result...

"Houses of the holy", Led Zeppelin, 1973, Atlantic

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 Ningún álbum en la discografía de Led Zeppelin puede ser forzado cómodamente a un único género, pero no parece tan desatinado decir que es el quinto (de paso, el primero con un título de verdad) el más parecido a un sonido "progresivo". Y una buena razón para pensarlo pasa por el uso más que notorio de técnicas de producción no tan presentes en trabajos anteriores: así, la composición que abre el disco (una prevista originalmente, además, a modo de obertura instrumental, gesto inexplorado por la banda hasta ese momento -y seguirían sin hacerlo, salvo que se piense en los segmentos ambient al comienzo de "In the light" e "In the evening") incorpora más overdubs evidentes de guitarra que cualquiera otra grabada anteriormente, cuando las superposiciones pasaban más bien por diferencias marcadas de timbre (eléctrica sobre acústica, por ejemplo) antes que matices de textura. En cualquier caso, el lado A del álbum incorpora tres piezas que escapan al formato ...

"Presence", Led Zeppelin, 1976, Swan Song

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Allá por 1994 (o quizá comienzos de 1995), cerca del cenit de mi entusiasmo por The Doors, un compañero de liceo intentó convencerme de que la mejor banda de todos los tiempos era Led Zeppelin. Para lograrlo me pasó un cassette de 90 minutos con "Led Zeppelin IV" (1971) en un lado y "Led Zeppelin II" (1969) en el otro; posiblemente no era el momento para que viera la luz, así que mi comentario debió ser poco entusiasta, algo así como "sí, está bien. Meh". Mi compañero, entonces, decidió recurrir a la artillería pesada: otro casete de 90 minutos, esta vez ocupado por un disco doble, "Physical graffiti" (1975). Pero tampoco funcionó, de modo que sólo le quedó una opción: la que el entendía como la Tsar Bomba de la banda. Y siguió sin tener suerte. Pero los sonidos, como suele pasar, empezaron a aglomerarse en mi inconsciente y, hacia 1998, en casa de otro amigo, escuché "Led Zeppelin III" (1970) y, entonces, me convertí a la fe verdader...

"In through the out door", Led Zeppelin, 1979, Swan Song

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Está claro que decir "el peor álbum de Led Zeppelin" implica aludir a un disco que podría ser el mejor de casi cualquier otra banda, y no menos claro está que poco hay en "Presence" (1976) que pueda hacernos dudar de infligirle esa calificación, en especial si lo comparamos con el disco que seguiría y se convertiría en el último álbum de estudio de Jones, Plant, Bonham y Page. Es cierto también que hay que dar cuenta de "Nobody's fault but mine" y, acaso especialmente, "Achilles last stand" (sobre "Tea for one" diré algo más adelante), pero podrá argumentarse que ambas composiciones, excelentes como sin duda son, en rigor no aportaron nada nuevo al territorio de Led Zeppelin y, por tanto, no hicieron otra cosa que refinar parte de lo ya presente y de hecho reiterado, a la vez que cualquier cosa menos eso podría decirse de casi todas las canciones en "In through the out door". Está por ejemplo "Carouselambra", ...

"Led Zeppelin III", Led Zeppelin, 1970, Atlantic

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Es cierto que ya había canciones marcadamente "acústicas" y folk en discos anteriores de la banda (parte de "Ramble on", parte de "Baby I'm gonna leave you") y que el tercero de Zeppelin tiene algunos de los momentos más hard rock de la discografía ("Inmigrant song"), pero la impresión general fue que Led Zeppelin se había ablandado, y eso señalar on unos cuantos críticos miopes. En cualquier caso, si el álbum anterior (Led Zeppelin II, 1966) puede ser pensado como el libro de texto definitivo del hard rock (con todas las influencias y raices a la vista, por cierto), en el tercero de sus discos de estudio Zeppelin amplió la paleta, y de alguna manera está ahí el gesto que terminó de caracterizarlos: no ser una banda "de" hard rock sino un proyecto musical mucho más variado y complejo. La idea de un "álbum acústico", sin embargo, tiene más que ver con el lado B del vinilo que con la propuesta completa de ...

sin título, Led Zeppelin, 1971, Atlantic

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"Cuatro símbolos", "Zoso", "Led Zeppelin Cuatro", "Sin título", "Runas" e incluso "El ermitaño". El disco, en rigor, no tiene título y se presenta únicamente con la imagen de tapa. Hasta el nombre de la banda ha sido borrado. ¿Testimonio de la confianza absoluta que tenía Led Zeppelin en cuanto a la magnitud de su logro, del poder de su música, que podía h ablar por sí mismo sin necesidad de etiqueta alguna? Bueno, el Cuatro es, sin duda, uno de los álbumes más cercanos a la perfección jamás grabados por banda alguna. Quizá Led Zeppelin recorrió la década de 1970 registrando canciones y discos menos perfectos para, en algún punto de 1982 o 1983, acceder a una máquina del tiempo, retroceder a 1972 y, con las mejores canciones de esa otra vida de la que jamás sabremos, compilar su cuarto disco. El sonido de apertura ha sido descrito y explicado de varias maneras, pero ante todo sugiere una máquina que entra en...