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"Lizard", King Crimson, 1970, Island

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Es posible que el tercero de sus álbumes de estudio represente el momento más extraño en la discografía de King Crimson, casi tan diferente a todo lo demás como para no pertenecer a lo que es tentador pensar como la esencia del proyecto. Se dice que Fripp lo consideró durante mucho tiempo el peor de los discos de Crimson, y que sólo después de escuchar la   remezcla de Steven Wilson, de 2009 y sin lugar a dudas la versión definitiva del álbum, logró reencontrarse con "la música detrás de la música". En cualquier caso, si pensamos en "In the court of the Crimson King" y "At the wake of Poseidon" como trabajos más o menos similares o equivalentes en su propuesta, "Lizard" es definitivamente algo diferente, y esto se nota desde "Cirkus", con la vocalización áspera, hipnótica y casi amelódica de Haskell, que parece expandirse un poco en la canción que sigue, "Indoor games", ambas básicamente delicados e intrincados ambientes i...

"In the wake of Poseidon", King Crimson, 1970, Island/Atlantic/Vertigo

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Su portada sea probablemente la más fea de la discografía completa, y quizá sí haya algo de reiteración del molde inaugurado de manera brillante por "In the court of the Crimson King", pero no hay siquiera que tener en cuenta el complicado momento que vivía la banda, con miembros que la abandonaban y otros que ingresaban no del todo convencidos, para apreciar las bellezas del segundo disco de King Cri mson. El comienzo a capella recién reaparecerá -para un álbum de Crimson- en "The power to believe", pero "Pictures of a city" pasa fácilmente por una suerte de condensación de las piezas de aperutura y cierra de "In the court of the Crimson King"; quizá lo más interesante del álbum, entonces, además del rock de "Cat food" (que en realidad no tiene equivalente en el primer disco), tampoco pase por "Cadence and cascade" -que es una suerte de suma de las piezas más "pastorales" del primero ("Moonchild" más ...

"In concert", The Doors, 1991 (1969, 1970), Elektra

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The Doors grabaron buena parte de sus conciertos de 1969 y 1970 con la idea de eventualmente armar un disco en vivo. Así, ese mismo año, en julio, fue publicado el doble "Absolutely live", en el que cada canción fue ensamblada en el estudio a partir de los mejores momentos de todo ese gran acervo de grabaciones, algo así como "el concierto   definitivo" de la banda. Y, además, el lado C (o sea el A del disco 2) traía una performance completa de "The celebration of the lizard", el proyecto que iba a llenar uno de los lados de "Waiting for the sun" pero quedó abortado después de que la banda decidiera que no estaba haciendo progresos en su grabación (el impulso de armar una suite con partes tan diferenciadas no fue abandonado: es el germen de "The soft parade", del año siguiente).   Las grabaciones no usadas quedaron archivadas hasta que, en 1983, fueron usadas algunas para el disco "Alive, she cried", que incluía el interés...

"Band of gypsys", Jimi Hendrix, 1970, Capitol

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Entre el 31 de diciembre de 1969 y el 1 de enero de 1970 Jimi Hendrix tocó cuatro recitales en el Fillmore East de New York; los setlist incluyeron clásicos de The Jimi Hendrix Experience y una serie de canciones nuevas, que dejaban atrás el sonido más bien psicodélico que había hecho a la Experience (y que de alguna manera ya había sido superado o virado hacia el prog en su último álbum, "Electric Ladyland") y exploraban un rock más cercano al funk. Ese mismo año, hacia fines de marzo, sería editado el último álbum de Hendrix, "Band of gypsys", que fue presentado como un disco en vivo pero a la vez prescindiendo del setlist completo en cuanto a las canciones de la Jimi Hendrix Experience, lo cual equivale a decir que sólo quedaron las canciones nuevas y, de hecho, sólo algunas entre ellas, acaso las que pudieron ser pensadas como las más terminadas (fueron, a lo largo de los cuatro shows, en total 23 versiones de canciones conocidas y 11 composiciones nuevas; no...

"Let it be", The Beatles, 1970, Apple

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Más allá de que el peor disco de The Beatles bien puede ser el mejor disco de la mayoría de las bandas que andan, anduvieron y han andado por ahí, y de que sin duda es fácil pensar que "With The Beatles" o "Please please me" (por nombrar los que menos me interesan de la discografía) son discos más intensos, más vivos, más influyentes e importantes, "Let   it be" es un álbum no sólo disfrutable sino a su manera fascinante también, y no estoy diciendo esto en un plan "reescribamos la historia" o "rescatemos discos denostados" porque, reitero, "Let it be" es un disco de The Beatles y, en general, toda la discografía de The Beatles está a una distancia marcada del resto del rock/pop, así sea por el simple hecho de que The Beatles son y han sido el centro del canon y por tanto la regla con la que se mide lo demás en términos de pop/rock (hasta el punto que todo lo anticanónico en el pop/rock, krautrock y postpunk incluidos, pasa...

"Yeti", Amon Düül II, 1970, Liberty/Repertoire

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En la película "Altered states" (Ken Russell, 1980) se cuenta la historia de un psicólogo fringe que retrocede en la memoria genética de la humanidad y la vida hasta una forma protoplasmática cercana a la "materia increada"; para hacerlo -para remontar la cadena atávica, digamos- moviliza tecnología (tanques de aislamiento sensorial, específicamente) y sustancias psicoactivas enteogénicas, primero sintéticas y eventualmente las derivadas de una sopa primigenia que le confían ciertos indios mexicanos (¿un guiño a los tarahumaras de Artaud?), una suerte de ayahuasca (aunque el término no aparece en la película y en su lugar se habla de "la primera flor", si bien la película deja ver algunas raíces de Banisteriopsis caapi) de la que es derivada una tintura usada más tarde en la película en conjunción con el tanque de aislamiento sensorial. La hipótesis parecería clara: ciertas drogas enteogénicas permiten retroceder en la memoria genética, en una suerte de...

"John Lennon/Plastic Ono Band", John Lennon, 1970, Apple

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No debe haber muchos movimientos musicales más sobrevalorados que el punk, esa música estrictamente regresiva que parecía complacerse apenas en señalar que está bien tocar mal el rock'n'roll de los cincuentas porque el capitalismo es una mierda; mucho más interesante es el casi contemporáneo postpunk, por supuesto, y a la vez resulta hasta incómodo que bandas como The Stooges puedan parecer tan fácilmente caracterizables que la etiqueta de "precursores del punk" les vaya bien, como si no fueran ellos -y los New York Dolls, y otros tantos proyectos- mucho más interesantes que el punk en sí. En cualquier caso, uno de los "antecedentes" más notorios del punk jamás quedó arrinconado en esa condición de precursor en virtud ante todo de que involucraba a John Lennon, cuyas credenciales -no hace falta decirlo- lo salvaban de una visión tan minimizadora. Pero todo lo que suena en "John Lennon/Plastic Ono Band" agota aquello a lo que el punk querría volv...

"Morrison hotel", The Doors, 1970, Elektra

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El quinto álbum de The Doors parece haber cristalizado en una condición de puente o transición hacia el enfoque más centrado en el blues ("vuelta a las raíces") del último disco con Morrison, que aparecería al año siguiente, pero cabe escuchar sus dos mitades ("Morrison hotel" la del lado B y "Hard rock café" la del A) como un sonido específico, una suerte de hard rock psicodélico cargado de un blues oscuro y por momentos hasta siniestro, como los paisajes apocalípticos que laten detrás de la payasada wah-wah de "Peace frog", que incluye además ese eje de la leyenda morrisoniana concentrado en los versos "indians scattered on dawn's highway bleeding/Ghosts crowd the young child's fragile egghsell mind", después ampliadas en la fascinante "Ghost song" (en "An american prayer", ensamblado en 1978 y el candidato más fácil -e injustamente- esquivado a la hora de pensar en el más bello de los álbumes de The Door...

"What??", Folke Rabe, 1970, WERGO (1997: Dexter's cigar)

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Puestos a dividir en subgéneros la música ambient parece fácil encontrar ciertos paradigmas posibles; por un lado cabe pensar en las piezas generativas, en las que lo que escuchamos es el "producto" de un "proceso" dejado a su funcionamiento, sin una intervención humana significativa y de paso esquivando la idea de la música como expresión de un sujeto -"Discreet music" (1975), de Brian Eno, sería el ejemplo más consabido-, y, en el lado opuesto de una dicotomía posible, a aquellas (vamos a llamarlas "deliberadas") preparadas -como si de un paisaje pictórico se tratara- a consciencia, sección por sección, con un "productor" que elije, ordena y dispone los sonidos con una intención posible -"The pavilion of dreams" (1978), de Harold Budd, podría funcionar como ejemplo, salvo que no se lo considere parte del género ambient-. Otro eje posible es el basado en la presencia o ausencia de una narrativa o un forma de progreso linea...

"Paranoid", Black Sabbath, 1970, Vertigo, Warner Bros

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Si bien la etiqueta de exploradores del blues profundo parece adecuarse más a Led Zeppelin que a las otras dos bandas de la santísima trinidad del hard rock setentero, hay algo en el uso de ese género en la música de Black Sabbath que parece ofrecer resultados más interesantes que los vinculables a la mera curiosidad filológica o a la prueba de fidelidad a las raíces. Es decir: los riffs lentos y mastodónticos q ue prefiguran el doom metal están ahí, pero Iommi suele aquí y alla redondearlos con un pequeño comentario casi siempre pentatónico o abiertamente bluesero, y los momentos oscuros que funcionan en plan "lamentos" desde el trabajo vocal de Osbourne aportan a una suerte de rescate de lo siniestro en el blues: un blues oscuro, recontextualizado hacia un vudú de película de terror o a los paisajes africanos a la "Exorcist II: the heretic" (1977). De hecho, ese recurso parece funcionar, a lo largo del disco, tan bien como la construcción de pie...

"The man who sold the world", David Bowie, 1970, Mercury

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Después de dos arranques casi se diría que fallidos Bowie alcanzó su primer álbum clásico al tercer intento, paradójicamente al tiempo que se interesaba poco y nada en los detalles de su composición y grabación. Es decir: si creemos a biógrafos como Peter Dogget ("The man who sold the world. David Bowie in the 70s"), la participación de Bowie se limitó a aprobar o desaprobar las ideas de Tony Visconti (bajo y producción ) y Mick Ronson (guitarras), aparte de sugerir algún riff o melodía (como el de "The Supermen", que se sabe cedido por Jimmy Page) y escribir las letras. El contraste con el álbum siguiente es tan notorio que cabe atribuir el sonido tan hardrockero de "The man who sold the world" precisamente a ese protagonismo de Visconti y Ronson, ya que cuando Bowie decidió retomar las riendas de todo lo que tuviera que ver con el álbum en proceso el resultado resultó ser el mucho más pop y cancionístico "Hunkydory" (1971). ...

"Led Zeppelin III", Led Zeppelin, 1970, Atlantic

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Es cierto que ya había canciones marcadamente "acústicas" y folk en discos anteriores de la banda (parte de "Ramble on", parte de "Baby I'm gonna leave you") y que el tercero de Zeppelin tiene algunos de los momentos más hard rock de la discografía ("Inmigrant song"), pero la impresión general fue que Led Zeppelin se había ablandado, y eso señalar on unos cuantos críticos miopes. En cualquier caso, si el álbum anterior (Led Zeppelin II, 1966) puede ser pensado como el libro de texto definitivo del hard rock (con todas las influencias y raices a la vista, por cierto), en el tercero de sus discos de estudio Zeppelin amplió la paleta, y de alguna manera está ahí el gesto que terminó de caracterizarlos: no ser una banda "de" hard rock sino un proyecto musical mucho más variado y complejo. La idea de un "álbum acústico", sin embargo, tiene más que ver con el lado B del vinilo que con la propuesta completa de ...