J.S. Bach, conciertos para clave, versión de Ensemble Orchestral de Paris (Jean-Pierre Wallez), 1981, EMI
Si bien desde el punto de vista de un purista la única opción preferible es escuchar los conciertos para clave y orquesta de Bach en un instrumento históricamente correcto, es cierto que la sonoridad incorporada por el uso del piano puede aportar al disfrute de estas piezas. Es, inevitablemente, una relectura o reinterpretación de las composiciones en cuestión, pero dado que estas -me refiero específicamente a los conciertos para clave y orquesta- son en sí reinterpretaciones o reescrituras del propio Bach de otras obras de su autoría, el juego queda de alguna manera habilitado. No cabe duda que quienes prefieran confiar en la idea de estar escuchando a Bach como él mismo habría escuchado sus composiciones preferirán siempre el sonido del clave -y, por supuesto, también los otros instrumentos representados por reconstrucciones informadas históricamente-, que aporta esa fragil austeridad a estos conciertos, pero, a la vez, la resonancia del piano logra conmover casi siempre. Las vers...