Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como 1971

"Electric warrior", T.Rex, 1971, Fly/Reprise

Imagen
Posiblemente la historia de la música en las últimas décadas del siglo XX habría sido muy diferente si Marc Bolan hubiese logrado el éxito que buscaba en Estados Unidos; fuera de esta ucronía, por supuesto, el que dio ese paso decisivo -y destronó al que a todos los efectos prácticos había inventado el glam rock, aunque hilando fino la cosa es un poco más complicada- fue David Bowie, pero ahora, que sabemos que Bowie después de exportar el glam se dedicó, entre otras cosas, a tocar soul (primero de plástico, después de cromo), inventar el sonido de los 80s en dos o tres discos intemporales lanzados antes de que terminara la década de los 70s, redefinir la fase exacta entre arte y pop y después convencer a buena parte del público (por unos meses al menos) de que venderse podía ser un gesto de vanguardia, cabría preguntarse qué habría sido de la estética de Bolan si su fracaso americano no lo hubiese deprimido. Poco antes de morir, en 1977, había encontrado en el punk la proverbial in...

"Sticky fingers", The Rolling Stones, 1971, Rolling Stones

Imagen
Sin duda uno de los más grandes álbumes de todos los tiempos, el noveno (UK) o decimoprimero (USA) de The Rolling Stones es, especialmente si lo pensamos en relación al que lo siguió, un gran ejemplo de disco perfecto, cuidadosamente homogéneo (en oposición a literalmente homogéneo) y lo suficientemente narrativo en su deriva de atm ósferas y texturas como para sugerir -sin llegar a ser presentable como un álbum conceptual- ese esquivo todo superior a la suma de sus partes. "Exile on main street", por supuesto, queda como el gran ejemplo de disco doble imperfecto, excesivo, marcadamente heterogéneo y genial. Curiosamente, es dificil decir poco sobre "Sticky fingers" y que ese poco trace una imagen del álbum, acaso porque los Stones, en su mejor momento (entre e incluyendo el último trabajo previo a la partida de Brian Jones y el inmediatamente anterior a la entrada de Ron Wood: es decir, toda la etapa con Mick Taylor o, al menos, o, especialmente, los primeros tre...

"Hot rocks", The Rolling Stones, 1971, Decca

Imagen
Hay compilados que hacen historia. Para mi generación (me gusta aclarar que por "mi generación" me refiero ante todo a mi grupo de amigos a principios de los 90s, a lo sumo a la clase media barrial montevideana) fueron especialmente importantes, en un examen rápido, "Big ones" (1994), de Aerosmith, el doble "The best of The Doors" (1986) y "Jump Back" (1993), de The Rolling Stones. De alguna manera, esos tres -y otros tantos que no menciono ahora- sirvieron para definir un campo de posibilidades acerca de cierto rock clásico que era menester conocer (o, en el caso de Aerosmith, una suerte de reaparición de ese rock clásico en un contexto más reciente). En el caso de los Stones, lo curioso era que "Jump Back" (que lleva el subtítulo '71-'93) no incluía "Satisfaction". Y eso, por supuesto, era raro. Muchos, entonces, optamos -antes de explorar a fondo los álbumes- por "Hot rocks" como una buena muestra de la ...

"Fireball", Deep Purple, 1971, Harvest/Warner Bros

Imagen
Sin duda es en "Machine head" (1972) donde Deep Purple da de manera más certera en el blanco, con un álbum tenso y homogéneo que más que explorar las posibilidades del lenguaje hardrockero de la banda ofrece, bajo la especie de una suerte de lección bien aprendida, el mayor esplendor que cabe derivar de esas posibilidades. Es, es decir, un disco en el que la ejecución es tan brillante que su relativo conservadurismo de jugada segura no importa para nada; así, el momento -acaso menos logrado en términos de artesanado- más arriesgado o experimental de la formación clásica de Deep Purple es el del disco inmediatamente anterior, "Fireball". Está claro que todas sus piezas funcionan bien en sí mismas, pero hay a la vez quizá una sensación algo borrosa en cuanto a la manera en que se articulan en un álbum, en particular si lo que se espera de un álbum es eso que "Machine head" ofrece tan bien; sin embargo, en su heterogeneidad o incluso su imperfección ...

"Islands", King Crimson, 1971, Island/Atlantic

Imagen
Acaso esa manera de leer y construir la historia del rock que distingue con gran énfasis entre "rock sinfónico" y "rock progresivo" tiene en el contraste entre la serie de tres discos de 1973-74 de King Crimson y sus cuatro predecesores una suerte de ejemplo relativamente claro; así, en el momento en que el rock intenta adoptar pautas más complejas y tiene en la música sinfónica decimonónica un modelo lo que obtenemos es "rock sinfónico", y si se busca alcanzar esa complejidad a través de referentes más recientes, en cambio, (desde el impresionismo musical a la Debussy o Ravel hasta el minimalismo, la música concreta y la primera electrónica de vanguardia) lo que se obtiene es el "progresivo" a secas. Esto se complica en momentos posteriores, cuando el post-punk (en última instancia una música "progresiva", en tanto seguía la noción moderna de un progreso en la música y el arte, con su atención a las vanguardias históricas, y negaba ...

"Hunky dory", David Bowie, 1971, RCA

Imagen
Posiblemente la primera obra maestra de Bowie sea su cuarto álbum, y no cabe duda que contiene una de las mejores canciones de la discografía en cuestión, "Life on mars?". Pero,  en cualquier caso, el mayor atractivo de "Hunky  dory", ese regreso -en principio- al folk y al pop de corte singer/songwriter después del breve experimento hardrockero (y más en plan esfuerzo de banda) de "The man who sold the world", está en la gran variedad de  tonos y registros, como si cada una de sus canciones fuera de alguna manera un punto de partida posible para un proyecto aparte. Es interesante también pensarlo en el contexto de la evolución vocal de Bowie, que todavía no había alcanzado su mejor momento previo a esa gran división ocasionada por el quiebre de su salud hacia la época de la adicción a la cocaina y la dieta de morrones y leche, que lo llevó al estado de fragilidad y ansiedad extrema con el que puede vérselo en la actuación  de 1974 en el Dick  Cavett Sho...

"Meddle", Pink Floyd, 1971, Harvest/Capitol

Imagen
La primera obra maestra de Pink Floyd es sin duda su sexto álbum de estudio, que hace uso de todos los recursos de la música ambient (antes de que tal nombre fuera popularizado y antes de que los mejores ejemplos del género fueran grabados) en un contexto de rock, pop, psicodelia e incluso hard rock. Es decir: con "Meddle" la banda alcanzó un nuevo nivel -inusitado todavía en el rock en general, aunque por supuesto que cabe distinguir precedentes, "1983..." de Hendrix uno de ellos- en cuanto a atmósferas y texturas. La primera de las composiciones ya establece esa estética de manera clara y rotunda: dos bajos (uno con cuerdas viejas y de sonido opaco, el otro ecualizado con mayor brillo y con un set asombroso de armónicos) pasados por una caja de delay para lograr un patrón de corcheas y semicorcheas alternadas; el clima generado (al que se suman notas de órgano paneadas y con abundante reverb y eco reverso) es oscurísimo y tenso, y es arrojado a la forma más bá...

"Master of reality", Black Sabbath, 1971, Vertigo

Imagen
Después de haber grabado una obra maestra del hard rock con "Paranoid" (1970), Black Sabbath terminó de inventar el metal. No hace falta darle demasiadas vueltas: al final del lado A de "Master of reality" suena "Children of the grave", que se impone como el centro del canon metalero del mismo modo que The Beatles ocupan el núcleo del canon del rock/pop. Así, todo aquello que en el álbum de 1970 ofrecía un pliegue  vinculado todavía al blues y al rock basal la mejor composición de las incluidas en "Master or reality" lo destierra por completo, dejando el campo libre para inventar géneros y subgéneros de lo que después entenderíamos como el metal. De hecho, "Children of the grave" -con su cabalgata a la Iron Maiden (que estalla tan pronto como 0:14), su riff de quinta disminuida a cargo de la guitarra y un sintetizador de película de horror (2:21) y sus quiebres con figuras intrincadas en la guitarra- dice todo lo que diría el metal de...

"L.A.Woman", The Doors, 1971, Elektra

Imagen
Uno de los conceptos más comúnmente invocados a la hora de contar la historia de una banda de rock (y se asume cierta persistencia en el tiempo para que esa "historia" parezca posible) es el de "vuelta a las raíces", que señala el momento en que, tras una serie de álbumes fallidos o malos, la banda en cuestión regresa a un estado más cercano a la energía o ímpetu de sus primeros años de vida. Esa energía generalmente se piensa como disipada a lo largo de la anterior serie de discos de mala calidad, que tienden a ser más manieristas y artificiosos en oposición a lo "básico", "honesto" o "sincero" que se insiste en ver en los primeros trabajos; así, cuando la banda "regresa" lo hace o bien retomando la calidad de los comienzos (un "return to form") o bien revisitando (y se hace hincapié generalmente en que esto ocurre desde la madurez o la "sabiduría") también las opciones estéticas de ese m...

sin título, Led Zeppelin, 1971, Atlantic

Imagen
"Cuatro símbolos", "Zoso", "Led Zeppelin Cuatro", "Sin título", "Runas" e incluso "El ermitaño". El disco, en rigor, no tiene título y se presenta únicamente con la imagen de tapa. Hasta el nombre de la banda ha sido borrado. ¿Testimonio de la confianza absoluta que tenía Led Zeppelin en cuanto a la magnitud de su logro, del poder de su música, que podía h ablar por sí mismo sin necesidad de etiqueta alguna? Bueno, el Cuatro es, sin duda, uno de los álbumes más cercanos a la perfección jamás grabados por banda alguna. Quizá Led Zeppelin recorrió la década de 1970 registrando canciones y discos menos perfectos para, en algún punto de 1982 o 1983, acceder a una máquina del tiempo, retroceder a 1972 y, con las mejores canciones de esa otra vida de la que jamás sabremos, compilar su cuarto disco. El sonido de apertura ha sido descrito y explicado de varias maneras, pero ante todo sugiere una máquina que entra en...

"Aqualung", Jethro Tull, 1971, Chrysalis

Imagen
Ian Anderson, cansado de que le preguntaran si "Aqualung" era un álbum conceptual, optó por componer "Thick as a brick" (1972), donde incluyó su idea de todo lo que hacía a lo "conceptual" y a lo "progresivo". Dadas las limitaciones del vinilo, "Thick as a brick" usualmente aparece dividido en dos secciones, cada una por una cara de la edición original, así que cabría extender esa idea a la de dos "partes" o "secciones" deliberadas de una composición. "Aqualung", por su lado, no ofrece dos lados de música continua (sin pausas entre secciones) sino más bien "canciones", pero sí las organiza en dos grupos, cada uno ocupando un lado del vinilo, y quizá por eso -la idea de una organización, de una estructura dividida en dos mitades- alcanzó esa "apariencia" de álbum conceptual. Pero digamos que lo es y ya. Todo álbum, en última instancia, tiende a lo conceptual si reclama pa...