"Electric warrior", T.Rex, 1971, Fly/Reprise
Posiblemente la historia de la música en las últimas décadas del siglo XX habría sido muy diferente si Marc Bolan hubiese logrado el éxito que buscaba en Estados Unidos; fuera de esta ucronía, por supuesto, el que dio ese paso decisivo -y destronó al que a todos los efectos prácticos había inventado el glam rock, aunque hilando fino la cosa es un poco más complicada- fue David Bowie, pero ahora, que sabemos que Bowie después de exportar el glam se dedicó, entre otras cosas, a tocar soul (primero de plástico, después de cromo), inventar el sonido de los 80s en dos o tres discos intemporales lanzados antes de que terminara la década de los 70s, redefinir la fase exacta entre arte y pop y después convencer a buena parte del público (por unos meses al menos) de que venderse podía ser un gesto de vanguardia, cabría preguntarse qué habría sido de la estética de Bolan si su fracaso americano no lo hubiese deprimido. Poco antes de morir, en 1977, había encontrado en el punk la proverbial in...