"From sleep", Max Richter, 2015, Deutsche Grammophon
La orquesta empezó a tocar a las 0:00 y seguirá hasta las 8, pero entre el público, para el que han sido previstas camillas con frazadas y almohadas, ya hay quien se ha puesto a dormir. No se trata de una reacción crítica: por el contrario, "Sleep" se instala en esa zona en la que el arte y el sueño se funden en la misma sustancia. Los precedentes no son escasos ni todos ellos musicales: está "Finnegans Wake", por ejemplo, cuya prosa fue descrita por su autor como pensada para "un lector ideal sufriendo de un insomnio ideal" a la vez que pretendía reproducir la consciencia durante una noche de sueño: hay zonas de oscuridad y sinsentido y hay ciclos de significado narrativo, y todo va y viene, se adensa y se disuelve. De manera similar, las llamadas "Variaciones Goldberg", de J.S.Bach, fueron compuestas -cuenta la historia- para entretener las horas de insomnio de un noble, y quizá también para hacerlo dormir. En tanto conjunto de Variaciones, ...