Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como avant-pop

"Magical mystery tour", The Beatles, 1967, Parlophone/Capitol

Imagen
"Magical Mistery Tour" es sin duda una rareza en la discografía Beatle. Para empezar, es el único ejemplo en la lista digamos "oficializada" de álbums que sigue la edición norteamericana en lugar de la británica. Originalmente, en el Reino Unido, se publicó un EP doble propuesto como la banda sonora de la película homónima; en Estados Unidos, entonces, se lo convirtió en un LP cuyo lado A quedó ocupado por los contenidos del EP doble  y el B con una selección de singles de 1967. Esto requiere un examen más detallado. Los singles en cuestión fueron "All you need is love" (7/7/1967), con "Baby you're a rich man" como lado B, "Hello goodbye" (24/11/1967) con "I am the walrus" como lado B, y "Strawberry fields forever/Penny Lane" (13/2/1967). El EP incluía "Magical mystery tour", "The fool on the hill", "Flying", "Blue jay way", "Your mother should know" y "I...

"To the bone", Steven Wilson, 2017, Caroline International

Imagen
Si a alguien se le ocurre preguntarse qué efecto tienen en la cabeza musical, estética y conceptual de Steven Wilson las remezclas de álbumes clásicos del prog y el artpop, quizá la respuesta no pueda encontrarse con mayor claridad en otro lugar que en su más reciente álbum, quizá el mejor de los suyos. Es decir: "Hand. cannot. erase" (2015) y el excelente "The raven that refused to sing (and other stories)" (201 3) eran ambos muestras magníficas de artesanado prog, pero si algo faltaba era un extra, por llamarlo de alguna manera, un brillo específico que fuese más allá de la evidente musicalidad y talento de su autor. Ambos discos (y los últimos de Porcupine tree) de alguna manera habían vuelto visible que una de las historias más bobas de la historia del rock (junto a la de la presunta importancia del punk, a la que está conectada) es el de la desaparición del llamado "rock progresivo"; no sólo es falso que todo eso que cabe incorporar al prog se pa...

"Zooropa", U2, 1993, Island

Imagen
Para comienzos de los 90s U2 se había propuesto ofrecer una imitación precisa de lo que Bowie había hecho más o menos quince años atrás, cuando decidió dejar atrás las influencias estadounidenses y enfilar hacia Europa: "The european canon is here". Y si bien en "Achtung baby", grabado justamente en Berlín (ciudad emblemática para la etapa "europea" de los setentas tardíos de Bowie), la dirección ya estaba clara, es acaso en "Zooropa" donde el impulso cobra su pico de intensidad. Posiblemente el primero sea un álbum más logrado o consistente, pero el de 1993 ofrece de alguna manera una imagen más fascinante aún, en virtud de su concepto más o menos difuso de construcción de una Europa futura y tecno-utópica ("zooropa / Vorsprung durch Technik"), concepción influida -además de por el citado motto de Audi y sus connotaciones- por el ciberpunk de las tres primeras novelas de William Gibson. Esto queda puesto en evidencia ya desde la pr...

"Hunky dory", David Bowie, 1971, RCA

Imagen
Posiblemente la primera obra maestra de Bowie sea su cuarto álbum, y no cabe duda que contiene una de las mejores canciones de la discografía en cuestión, "Life on mars?". Pero,  en cualquier caso, el mayor atractivo de "Hunky  dory", ese regreso -en principio- al folk y al pop de corte singer/songwriter después del breve experimento hardrockero (y más en plan esfuerzo de banda) de "The man who sold the world", está en la gran variedad de  tonos y registros, como si cada una de sus canciones fuera de alguna manera un punto de partida posible para un proyecto aparte. Es interesante también pensarlo en el contexto de la evolución vocal de Bowie, que todavía no había alcanzado su mejor momento previo a esa gran división ocasionada por el quiebre de su salud hacia la época de la adicción a la cocaina y la dieta de morrones y leche, que lo llevó al estado de fragilidad y ansiedad extrema con el que puede vérselo en la actuación  de 1974 en el Dick  Cavett Sho...

"Taking tiger mountain (by strategy)", 1974, Brian Eno, Island

Imagen
¿Podía un músico que no sabía gran cosa de música repetir el éxito creativo de su primer álbum, armado ansiosamente a partir de composiciones hechas en el estudio a partir de ideas de colaboradores cuidadosamente ensambladas y pasadas por la colección más grande vista hasta el momento de trucos de alteración, mutación y deformación del sonido? No era fácil ser Brian Eno a mediados de 1974, pero las presiones, por darle una vuelta más al cliché, terminan por crear diamantes si el pedazo de carbón no se rompe antes. Y Eno no se rompió, con la ayuda conceptual de Peter Schmidt y su colaboración en las "estrategias oblicuas" -ese set de instrucciones a tomar al azar para desbloquear el proceso creativo y llevarlo a zonas inusitadas de pensamiento lateral. "Taking tiger mountain" es un disco más denso, más homogéneo y más arduo -por tanto, en términos generales, más fascinante- que su predecesor; quizá no tenga los hits más obvios del anterior, que todavía se movía, d...

"The ship", Brian Eno, 2016, Warp

Imagen
Quizá valga la pena, en tanto abordaje a la nave del vigesimoquinto álbum de estudio de Brian Eno, recordar que la palabra "ship" aparecía ya en la quinta composición del lado A de "Another green world" (1975), y que el paisaje sonoro propuesto allí, con su textura de acordes largos de sintetizador sobre los que ondula una percusión intrincada, acaso evocaba ya -incluso en tanto ese "apex of human technical power" del que habla Eno en las notas que se anticiparon al lanzamiento de "The ship"- el barco que ese mismo año sería evocado por la edición, en el sello Obscure del propio Eno, de la sobrecogedora "The sinking of the Titanic" de Gavin Bryars; cuarenta y dos años más tarde, entonces, Eno volvió al RMS Titanic y lo convirtió en el centro de su propio relato del naufragio, su "Un coup de dés" -por vincularlo a la obra de Mallarmé: y hay tantos puentes posibles entre el pensamiento del simbolista francés y el músico inglés...

"Three of a perfect pair", King Crimson, 1984 EG/Warner

Imagen
Ya desde su título el tercer y último album de la formación ochentera de King Crimson (y décimo de la banda, pero quizá sea demasiado pensar que es la misma banda, tanto literal como estilísticamente hablando, que lanzó "In the court of the Crimson King" en 1969) hace pensar en dualidades complicadas por una tercera posibilidad; una forma de resolver el problema de "tres de un par", por supuesto, es apelar al viejo esque ma de tesis/antítesis/síntesis y pensar que para la tesis de "Discipline" (1981) -minimalismo aplicado a un cuarteto de rock, experimental en sus paisajes sonoros, observación sobre el rock pospunk o incluso pos-new wave- y la antítesis de "Beat" (1982) -una orientación más pop, más hacia el formato canción, una vocación más de ejercer un estilo que de indagarlo- cabe pensar en una síntesis que incluya lo mejor de ambos mundos; en esa línea, entonces, parece claro pensar en los dos lados del vinilo original de "Three of a...

"Sgt.Pepper's lonely hearts club band", The Beatles, 1967, Parlophone/Capitol/EMI, remix y remaster de 2017

Imagen
Para empezar, la remezcla y remaster 2017 (50 aniversario) del octavo álbum de The Beatles hace por los sonidos del disco lo mismo que las remezclas y remasters de Steven Wilson, seguramente no destinadas a la misma exposición y publicadad, vienen haciendo por clásicos del rock progresivo como "Lark's tongues in aspic"  o "Thick as a brick": si bien el impulso básico es el de una reconstrucción de la mezcla original, hay pequeños cambios que renuevan la percepción del álbum a la vez que el proceso de remasterizado llevado a cabo con atención al detalle ofrece un sonido más limpio y espacioso. En ese sentido, esta nueva versión de "Sgt.Pepper's lonely hearts club band" mejora la mezcla stereo original (no tiene mayor sentido compararla con la mono, en tanto parecen necesariamente perseguir objetivos distintos) y de paso suena considerablemente mejor que el remaster 2009 -y, por supuesto, que el primero en CD. El sonido característico de la banda y...

"In through the out door", Led Zeppelin, 1979, Swan Song

Imagen
Está claro que decir "el peor álbum de Led Zeppelin" implica aludir a un disco que podría ser el mejor de casi cualquier otra banda, y no menos claro está que poco hay en "Presence" (1976) que pueda hacernos dudar de infligirle esa calificación, en especial si lo comparamos con el disco que seguiría y se convertiría en el último álbum de estudio de Jones, Plant, Bonham y Page. Es cierto también que hay que dar cuenta de "Nobody's fault but mine" y, acaso especialmente, "Achilles last stand" (sobre "Tea for one" diré algo más adelante), pero podrá argumentarse que ambas composiciones, excelentes como sin duda son, en rigor no aportaron nada nuevo al territorio de Led Zeppelin y, por tanto, no hicieron otra cosa que refinar parte de lo ya presente y de hecho reiterado, a la vez que cualquier cosa menos eso podría decirse de casi todas las canciones en "In through the out door". Está por ejemplo "Carouselambra", ...

"Station to station", David Bowie, 1976, RCA

Imagen
Grabado en el corazón de lo que Bowie describiría como el período más oscuro de su vida (el del cenit de su relación con la cocaína y el de mayor obsesión por el esoterismo, entre otras cosas), "Station to station" es un firme competidor al premio de "mejor álbum de David Bowie", lo cual, se sabe, es mucho decir. Generalmente se acepta que el álbum fu nciona como una suerte de pasaje o transición entre el entusiasmo de Bowie por la musica estadounidense, en particular el soul, y la serie de discos experimentales grabados junto a Brian Eno a fines de la década de 1970. Esa transición es especialmente notoria en la coexistencia de ritmos digamos "negros" (la sección rítmica es impecable: Carlos Alomar en segunda guitarra, Dennis Davis en batería y George Murray en bajo) con sensibilidades y sonoridades europeas ("the european canon is here", escuchamos en la primera composición del álbum), especialmente las que remiten a bandas del ...

"Achtung Baby", U2, 1991, Island

Imagen
Después de la fruslería de "Rattle and hum" (1989, incluyendo la legitimación desde un prócersaurio del dinoblues) parece que U2 comprendió por dónde iba aquello de "The european canon is here" (en "Station to station", 1976) y que en el corazón del rock debe estar siempre la impostura. Podría argumentarse que "Rattle and hum" no es menos falso que el álbum que ve ndría después, pero en el intento de sonar honestos, sinceros y emocionados ante las raíces del rock y el blues y el soul Bono y compañía no lograron otra cosa que un disco berreta, acaso porque sus pretensiones y sus habilidades terminaron por chocar. Nada de eso sucede con "Achtung Baby", seguramente el mejor disco de la banda y, de hecho, uno de los más fascinantes de su década. La consigna (según Eno, que ofició de consejero y co-productor) fue "no sonar como U2", lo cual siempre parece una buena idea, incluso cuando implica descartar las comp...

"L.A.Woman", The Doors, 1971, Elektra

Imagen
Uno de los conceptos más comúnmente invocados a la hora de contar la historia de una banda de rock (y se asume cierta persistencia en el tiempo para que esa "historia" parezca posible) es el de "vuelta a las raíces", que señala el momento en que, tras una serie de álbumes fallidos o malos, la banda en cuestión regresa a un estado más cercano a la energía o ímpetu de sus primeros años de vida. Esa energía generalmente se piensa como disipada a lo largo de la anterior serie de discos de mala calidad, que tienden a ser más manieristas y artificiosos en oposición a lo "básico", "honesto" o "sincero" que se insiste en ver en los primeros trabajos; así, cuando la banda "regresa" lo hace o bien retomando la calidad de los comienzos (un "return to form") o bien revisitando (y se hace hincapié generalmente en que esto ocurre desde la madurez o la "sabiduría") también las opciones estéticas de ese m...

"Adore", The Smashing Pumpkins, 1998, Virgin

Imagen
Quizá los noventas ya habían muerto cuando The Smashing Pumpkins lanzó "Adore", y de ser así pocos álbumes podrían servir tan perfectamente de marcha fúnebre (o pavana para una década difunta) para una época. Por supuesto que cierta oscuridad, desesperanza y melancolía habían sido esenciales a la obra anterior de la banda, pero en el disco de 1998 todo eso quedó puesto en primer plano de una manera tan espléndida que es dificil escuchar el disco sin que se escape alguna lágrima. Y si alguien lo duda, ahí esta "Blank page", la última canción y sin duda el momento más bello y desolador del álbum. Desde un punto de vista estrictamente biográfico, el álbum ha de ser vinculado a la crisis en la banda (había sido expulsado el baterísta Jimmy Chamberlin y había muerto el tecladista de la gira de "Mellon Collie and the infinite sadness", Jonathan Melvoin, en circunstancias un poco misteriosas) y a la muerte por cáncer de la madre de Corgan, a qu...

"Before and after science", Brian Eno, 1977, Polydor

Imagen
Antes de pasar lo que quedaba de los '70, toda la década de 1980 y buena parte de la siguiente creando álbumes ambient y generativos, Brian Eno -que venía de trabajar con Bowie, con Cluster y con Harmonia- eligió 10 canciones entre las alrededor de 100 que venía preparando desde 1976 y las reunió en el que sería su último álbum con "canciones" por mucho tiempo. "Before and after science" es quizá el cierre de una etapa, y por momentos parece que funciona como una manera de desprenderse de todo aquello que no será más explorado, pero una escucha un poco más atenta revela no sólo que es acaso el mejor estructurado de los discos de Eno sino, además, que buena parte de lo que ofrece es en realidad indistinguible del sonido de trabajos como "Music for films" (1978) y "Apollo atmospheres and soundtracks" (1983), sólo que incluyendo la voz de Eno. Es que esto último no quiere decir que, a su manera, no sean "instrumentales":...

"Another green world", Brian Eno, 1975, Island

Imagen
Llamarlo un "álbum transicional" en la discografía de Brian Eno parece connotar una insuficiencia: no es lo que era y no es tampoco lo que será, cuando si algo puede decirse de "Another green world" -uno de los dos o tres mejores discos de Brian Eno, por cierto- es que se trata de una obra maravillosamente lograda y autosuficiente. Por supuesto que parece posible detectar elementos de una época inmediatamente anterior en la carrera de Eno -las cuatro canciones que contiene- y, del mismo modo, algunos de los primeros destellos del ambient y el minimalismo que cristalizarían en el mayor aporte del inglés al arte del siglo XX (y del XXI); así, por ejemplo, acaso "I'll come running" (penúltima pista del lado A del LP) pudiera haber sido incluido en el anterior "Taking tiger mountain (by strategy)" (1974), del mismo modo que la densa y cinemática "Sombre reptiles" sin duda entraría cómodamente en "Apollo atmospheres...

"Blackstar", David Bowie, 2016, ISO/RCA/Columbia/Sony

Imagen
Theodore Adorno y Edward Said (el último a partir del primero) famosamente escribieron sobre el "estilo tardío" en la obra de ciertos artistas, Beethoven sin duda el caso paradigmático. Se trata, por supuesto, de una noción como mínimo problemática, pero es fácil usarla de manera que denote la obra de aquellos creadores que, en su vejez, produjeron (en lugar de ceder al conservadurismo o la autoparodia asociada generalmente a la reiteración en el tiempo de ciertas opciones estéticas o creativas) de manera más radical y desafiante. Una vez más: Beethoven, pero creo firmemente que no es aventurado postular un "estilo tardío" en la obra de David Bowie. Incluso su biografía facilita el proceso de apartar las últimas tres entradas en la discografía (los álbumes "The Next Day", de 2013, y "Blackstar", de 2016, más el single "Sue (or in a season of crime)", de 2014) en virtud de un retiro de casi diez años. Estilísticamente, ...

"Low", David Bowie, 1977, RCA.

Imagen
Es común llamar "La trilogía de Berlín" a los discos que David Bowie publicó entre 1977 y 1979, "Low, "Heroes" y "Lodger"; en rigor, sólo el segundo fue enteramente grabado y mezclado en esa ciudad, ya que "Low" se grabó en Francia (y se mezcló, sí, en Berlin) y "Lodger" en Suiza (y se mezlcó en New York). Sin embargo, cierta cohesión estética, sónica y conceptual a cargo del productor Tony Visconti y la presencia de Brian Eno como músico invitado sin duda distinguen a estos tres trabajos del resto de la discografía de Bowie y sugieren ciertos vínculos. Una mirada atenta, a la vez, tiende a desestimar esas conexiones: "Low" y "Heroes", por ejemplo, si bien repiten la fórmula de un lado A habitado por canciones y un lado B por instrumentales, ofrecen -para comenzar a listar sus diferencias- un perfil emocional completamente diferente. Así, donde en "Heroes" hay una energía caótica y maní...