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Mostrando las entradas etiquetadas como The Smashing Pumpkins

"Oceania", The Smashing Pumpkins, 2012, EMI/Caroline/Reprise/Martha's music

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Es inevitable pensar que "Machina / The machines of god" parte en dos la carrera de The Smashing Pumpkins y que lo que viene después, con sus cambios de personal y los cambios de zeitgeist (no me refiero al álbum de 2007, por cierto), es algo así coom la sombra de lo primero; pero del mismo modo que esa es la noción que cae más fácilmente en la mente, es también probablemente falsa. O, mejor dicho, hay una manera de volverla falsa, y eso es, acaso, lo que está haciendo Billy Corgan desde 2009: concebir la serie de álbumes propuestos por la banda como estaciones en una obra más vasta y ambiciosa -que se titula "Teargarden by kaleidyscope-, de manera que sea más bien eso lo que domina la era post-"Machina" (una vez más dejo "Zeitgeist" de lado) y de paso la distingue: nada, hasta ahora, sería decisivo, y sólo el proyecto completado -si es que se completa, porque acaso convendría a Corgan el gesto tardomodernista de la obra inconclusa- permitirá aprec...

"Pisces iscariot", The Smashing Pumpkins, 1994, Virgin

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Nirvana tuvo en 1992 su momento de compilar rarezas con "Incesticide", un disco que en su momento muchos escuchamos como si fuera un álbum, no un compilado, y en cierto modo, en retrospectiva y sumando "Pisces Iscariot" al panorama podría pensarse que hay un sentido en que funcionan ambos como álbumes, y es que en esos recortes, descartes, exploraciones, bosquejos, canciones tentativas y alguna que otra obra maestra (en el caso de Nirvana sin duda "Aneurysm") se las arreglan para dibujar mejor una imagen de la banda que álbumes completos; en cierto modo, entonces, hay más de Nirvana en "Incesticide" que en "Nevermind", salvo, pero no sólo del modo trivial en que un compilado funciona en esa línea, ya que el concepto de "lo mejor de" suele ser el imperante -al menos cuando no hay otro declarado- y por lo tanto se dice otra cosa cuando se compilan lados B o rarezas, sino que es justamente en ese lado débil, en ese costado de ...

"Siamese dream", The Smashing Pumpkins, 1993, Virgin

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Si bien su contexto más inmediato fue el del grunge -o acaso el del rock alternativo noventoso-, el segundo álbum de The Smashing Pumpkins alcanza una suerte de esplendor musical cercano ante todo a la voluptuosidad de cierto rock progresivo; más allá de sus grandes canciones en el terreno digamos rockero, "Gish", entonces, brilla todavía más en las piezas en las que la textura de guitarras distorsionadas apiladas capa tras capa (con ese sonido compacto y metálico, tenso y enceguecedor) alterna con segmentos de eléctricas limpias que reiteran arpegios simples y melódicos, o incluso pequeños riffs a modo de arreglo. Sin duda lo mejor de esa faceta del álbum está en "Soma" (de la que Corgan diría que incluyó 40 partes de guitarra sobregrabadas) y "Mayonaise" -esta última acaso la obra maestra de esta etapa de la banda, previa al disco doble de 1995 y su ambición desmedida-, llena de lirismo, melodías de cajita de música y armónicos que centellean sobre el...

"Machina/The machines of God", The Smashing Pumpkins, 2000, Virgin

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Quizá se esperaba que después de "Adore" (1998) The Smashing Pumpkins volvieran a reconectarse con aquella audiencia de adolescentes noventeros ya en camino a la madurez, pero, atendiendo como siempre al ímpetu constructor de catedrales, Billy Corgan (ya que para este punto no había sino una banda de apoyo a un músico solista) prefirió ofrecer el álbum más hermético (en al menos dos sentidos del término) de su carrera. Y el resultado fue partir en dos la vida de esa música que hacía bajo el nombre de The Smashing Pumpkins: nunca más, a partir de "Machina/The machines of God" pareció la música de Corgan alcanzar así fuese la décima parte de la relevancia que había alcanzado en las épocas de "Siamese dream" (1993) o "Mellon Collie and the infinite sadness" (1995). Prolijamente, el quiebre se dio en el último año de la década milagrosa de la banda: lo que vendría después ya no sería culpa de Corgan y compañía. Serían, más bien, tiempos oscuros par...

"Adore", The Smashing Pumpkins, 1998, Virgin

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Quizá los noventas ya habían muerto cuando The Smashing Pumpkins lanzó "Adore", y de ser así pocos álbumes podrían servir tan perfectamente de marcha fúnebre (o pavana para una década difunta) para una época. Por supuesto que cierta oscuridad, desesperanza y melancolía habían sido esenciales a la obra anterior de la banda, pero en el disco de 1998 todo eso quedó puesto en primer plano de una manera tan espléndida que es dificil escuchar el disco sin que se escape alguna lágrima. Y si alguien lo duda, ahí esta "Blank page", la última canción y sin duda el momento más bello y desolador del álbum. Desde un punto de vista estrictamente biográfico, el álbum ha de ser vinculado a la crisis en la banda (había sido expulsado el baterísta Jimmy Chamberlin y había muerto el tecladista de la gira de "Mellon Collie and the infinite sadness", Jonathan Melvoin, en circunstancias un poco misteriosas) y a la muerte por cáncer de la madre de Corgan, a qu...

"Mellon Collie and the Infinite Sadness", The Smashing Pumpkins, 1995, Virgin.

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Si bien "Adore" (1998) podría ser pensado como la obra de madurez de The Smashing Pumpkins y "Machina/The machines of God" (2000) como la más barroca y extraña, acaso corresponda a "Mellon Collie and the Infinite Sadness" (1995) la calificación de obra maestra. Es, sin duda, la pieza más pretenciosa de una banda usualmente criticada por sus pretensiones desmedidas, pero lo cierto es que este disco doble cumple -al menos a mis oídos y mi sensibilidad- con todo lo que se propone. Que no es poco. Y hay más, elementos que hacen que podamos seguir redescubriendo "Mellon Collie..." incluso décadas pasado su (y nuestro) momento. No hay otro disco que pueda reclamar el título de capilla sixtina de los 90s con la comodidad con la que cabe adjudicárselo a este álbum vagamente conceptual (está la idea de "día" y "noche", armada con los títulos de los discos: "Del amanecer al ocaso" el primero y "Del crepúsculo a la luz ...