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Mostrando las entradas etiquetadas como King Crimson

"Lizard", King Crimson, 1970, Island

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Es posible que el tercero de sus álbumes de estudio represente el momento más extraño en la discografía de King Crimson, casi tan diferente a todo lo demás como para no pertenecer a lo que es tentador pensar como la esencia del proyecto. Se dice que Fripp lo consideró durante mucho tiempo el peor de los discos de Crimson, y que sólo después de escuchar la   remezcla de Steven Wilson, de 2009 y sin lugar a dudas la versión definitiva del álbum, logró reencontrarse con "la música detrás de la música". En cualquier caso, si pensamos en "In the court of the Crimson King" y "At the wake of Poseidon" como trabajos más o menos similares o equivalentes en su propuesta, "Lizard" es definitivamente algo diferente, y esto se nota desde "Cirkus", con la vocalización áspera, hipnótica y casi amelódica de Haskell, que parece expandirse un poco en la canción que sigue, "Indoor games", ambas básicamente delicados e intrincados ambientes i...

"The ConstruKction of light", King Crimson, 2000, Virgin

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Quizá "ProzaKc blues", el arranque del decimosegundo álbum de estudio de King Crimson, pueda parecer algo desenfocado o descolocado; hay algo que no parece cuajar del todo en la pieza, posiblemente la voz de Belew o el concepto mismo de parodiar el blues desde un lenguaje digamos "crimsoniano" no en 1973 sino en 2000, pero si algo apor ta esta apertura al disco es el lenguaje cercano al metal industrial y el sonido algo chillón o apoyado en las frecuencias agudas de las guitarras y la voz, casi como si se tratara de un disco que quiere librarse de algo parecido al cuerpo. Lo cual en sí no es una mala idea, o al menos no lo es a priori, pero termina por resultar un poco desilusionante cuando se ha escuchado el álbum completo. Eso no quiere decir que "The construKction of light" sea un disco deficiente, en gran medida porque tiene todo lo que se espera de un trabajo de King Crimson: métricas extrañas, peso arrollador, sutilezas sonoras, dinámicas (entre el...

"Thrak", King Crimson, 1995, Virgin

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El retorno de King Crimson en los noventas aportó una etapa especialmente interesante de la banda, pero entre los tres álbumes publicados entre 1995 y 2003, quizá no sea "Thrak" -precisamente el que ejerce la propuesta más fascinante y extrema, con su doble trío- el que mejor ha envejecido o el que se mantiene con un poder mayor de seducción. Es cierto que no hay que olvidar el EP o "mini album" "Vrooom", que plantea versiones después retrabajadas de casi todo lo que sonaría en "Thrak" y -junto a los conciertos en Argentina de septiembre de 1994, después recogidos en el álbum en vivo "B'Boom"- establece las coordenadas estéticas del nuevo King Crimson: el trabajo de dos guitarras típico de los tres discos de los ochentas, un "peso" más marcado que retoma  buena parte del sonido de "Red" y lo extrapola a un metal alternativo o progresivo con una fuerte marca industrial, y una atención especial a la creación de a...

"In the wake of Poseidon", King Crimson, 1970, Island/Atlantic/Vertigo

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Su portada sea probablemente la más fea de la discografía completa, y quizá sí haya algo de reiteración del molde inaugurado de manera brillante por "In the court of the Crimson King", pero no hay siquiera que tener en cuenta el complicado momento que vivía la banda, con miembros que la abandonaban y otros que ingresaban no del todo convencidos, para apreciar las bellezas del segundo disco de King Cri mson. El comienzo a capella recién reaparecerá -para un álbum de Crimson- en "The power to believe", pero "Pictures of a city" pasa fácilmente por una suerte de condensación de las piezas de aperutura y cierra de "In the court of the Crimson King"; quizá lo más interesante del álbum, entonces, además del rock de "Cat food" (que en realidad no tiene equivalente en el primer disco), tampoco pase por "Cadence and cascade" -que es una suerte de suma de las piezas más "pastorales" del primero ("Moonchild" más ...

"Absent lovers: live in Montreal", King Crimson, 1998, Discipline Global Mobile

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La etapa del doble trio -la posterior a "Thrak"- podrá estar mejor documentada y contener esa pieza maravillosa de creación desde el en vivo (es decir un disco ensamblado con segmentos tomados de distintas performances, que desembocan en una composición que jamás fue tocada como tal) que es "Thrakattak", así como también un par de discos memorables ("Vroom vroom" y "New York thrak", ambos después recogidos y remezclados en el imprescindible box set de "Thrak"), y la formación más interesante de los setentas tiene a un álbum en vivo tan fascinante como "USA" (además de otros tantos lanzados posteriormente e incluso el completísimo box set de la época de "Starless and bible black") pero el mejor disco en vivo de King Crimson acaso pertenezca a la etapa ochentera y sea justamente el que recoge el último concierto de esa formación de la banda (el 11 de julio de 1984; Crimson no volvería a tocar en vivo sino hasta los s...

"In the court of the Crimson King", King Crimson, 1969, Atlantic/Island

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Más interesante que debatir si "Sgt. Pepper's lonely hearts club band" es el mejor álbum de todos los tiempos o si es el mejor de The Beatles (y si ambas calificaciones son equivalentes), o si se trata realmente de un álbum conceptual, es pensarlo en términos no de lo que "es" (que, por otra parte, implica una percepción imposible) sino de lo que por un lado se ha dicho que es y, por otro, la manera en que ha sido usado en el contexto de la historia del rock, sea para negar su preponderancia o para afirmarla, o para proponerlo como un lugar clave en la pretensión de dar al rock un estatus distinto al de entretenmiento. Por supuesto que caben a su vez varias reacciones a esa pretensión (y al lugar del Peppers en ella), pero sin duda puede polarizarse la cosa separando a quienes pretenden que tal pretensión es espuria y defienden el valor intrínseco del rock-en-tanto-entretenimiento (sea que asimilan esto o no al "pop") o proponen que esas pretensione...

"Heroes", King Crimson, 2017, Panegyric/Inner Knot/Discipline Global Mobile

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Hay muchísimas razones para interesarse en una versión de "Heroes" tocada por King Crimson, y más si pensamos en la mastodóntica formación actual, con sus tres baterías (cuatro en el presente, pero tres al momento de grabar el EP que comento acá) y el fascinante mix de las texturas de los dosmiles con las de discos como "Islands" (1971), pero es inevitable recordar que en rigor Fripp jamás tocó la linea de guitarra suspendida en el aire de la canción, sino que fue Tony Visconti quien la armó a partir de tres tomas grabadas por el guitarrista (quien enchufó su guitarra y tocó su colaboración apenas llegado de New York, sin haber escuchado antes la canción), y por eso escuchar la recreación en vivo adquiere un interés especial. Es una pena, en cualquier caso, que la banda haya optado por la versión del single, notoriamente más corta que la del álbum de 1977, pero basta con escuchar los primeros segundos para que nada de eso importe de verdad. La banda suena con un ...

"Islands", King Crimson, 1971, Island/Atlantic

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Acaso esa manera de leer y construir la historia del rock que distingue con gran énfasis entre "rock sinfónico" y "rock progresivo" tiene en el contraste entre la serie de tres discos de 1973-74 de King Crimson y sus cuatro predecesores una suerte de ejemplo relativamente claro; así, en el momento en que el rock intenta adoptar pautas más complejas y tiene en la música sinfónica decimonónica un modelo lo que obtenemos es "rock sinfónico", y si se busca alcanzar esa complejidad a través de referentes más recientes, en cambio, (desde el impresionismo musical a la Debussy o Ravel hasta el minimalismo, la música concreta y la primera electrónica de vanguardia) lo que se obtiene es el "progresivo" a secas. Esto se complica en momentos posteriores, cuando el post-punk (en última instancia una música "progresiva", en tanto seguía la noción moderna de un progreso en la música y el arte, con su atención a las vanguardias históricas, y negaba ...

"The power to believe", King Crimson, 2003, Sanctuary

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Es posible que aparezca pronto un álbum donde la última encarnación de King Crimson -que además de potenciar marcadamente la sección rítmica regresa a las texturas de bronces y vientos tan presentes en discos como "Islands" (1971)- dé el siguiente paso en su proceso, pero hasta ahora, en lo que a discos de estudio se refiere, la banda culminó su evolución a través de los ochentas y los noventas concentrando los rasgos fundamentales de los discos de esas épocas en su álbum número 13, que combina -de una manera acaso más perfecta que su predecesor, que todavía parecía centrar sus esfuerzos en explorar el sonido industrial/metalero inaugurado por "Thrakk" (1995)- los arpegios polimétricos de guitarra de "Discipline", "Beat" y "Three of a perfect pair" (1981, 1982 y 1984 respectivamente) con el ataque metálico y metalero del sonido  extremo e industrial de los ya aludidos "Thrak" y "The construKction of light" (2000)...

"Three of a perfect pair", King Crimson, 1984 EG/Warner

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Ya desde su título el tercer y último album de la formación ochentera de King Crimson (y décimo de la banda, pero quizá sea demasiado pensar que es la misma banda, tanto literal como estilísticamente hablando, que lanzó "In the court of the Crimson King" en 1969) hace pensar en dualidades complicadas por una tercera posibilidad; una forma de resolver el problema de "tres de un par", por supuesto, es apelar al viejo esque ma de tesis/antítesis/síntesis y pensar que para la tesis de "Discipline" (1981) -minimalismo aplicado a un cuarteto de rock, experimental en sus paisajes sonoros, observación sobre el rock pospunk o incluso pos-new wave- y la antítesis de "Beat" (1982) -una orientación más pop, más hacia el formato canción, una vocación más de ejercer un estilo que de indagarlo- cabe pensar en una síntesis que incluya lo mejor de ambos mundos; en esa línea, entonces, parece claro pensar en los dos lados del vinilo original de "Three of a...

"Beat", King Crimson, 1982, E.G.

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Acaso el noveno álbum de estudio de King Crimson sea efectivamente una versión un poco más ligera -pop, si se quiere- de su predecesor, "Discipline" (1981), pero cabe pensar que en esa apuesta por un sonido menos arduo pueda leerse una verdadera exploración de un territorio poco transitado por la banda. También es cierto que las mejores piezas de "Beat" son aquellas que más cercanamente dialogan con o continuan las del álbum anterior, y así que el disco comience con "Neal and Jack and me", con sus complicados patrones de guitarras que arpegian en un polímetro de 7/8 y 5/4, que ese mismo lado A incluya cerca de su final un instrumental titulado "Sartori in Tangier" (después de que en "Discipline" apareciera otra pieza también instrumental y titulada "The sheltering sky", estableciendo una línea temática que bebe de la obra de Paul Bowles en particular y la generación beat en general, con obvias referencias en "Beat...

"Red", King Crimson, 1974, Island/Atlantic

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De alguna manera los tres últimos álbumes de estudio grabados por King Crimson en la década de 1970 van señalando una suerte de evaporación de miembros de la banda. El primero de esta trilogía, "Lark's tongues in aspic" (1973) incluía una textura rítmica especialmente compleja aportada por la doble percusión de Bill Bruford y Jamie Muir, además de tres instrumentos solistas (guitarra a cargo de Fripp, violín a cargo de David Cross y melotrón a cargo de ambos); ya para la grabación de "Starless and bible black" (1974), meses después de la salida de Muir, la percusión quedó reducida a Bruford, y ese mismo año, antes de las sesiones de "Red", Cross abandonó la banda (o fue expulsado, no queda del todo claro). El resultado hace más marcada la diferencia entre "Red" y "Lark's tongues in aspic": una batería y en principio dos solistas (guitarra y melotrón) contra las dos baterías y los tres solistas del álbum de 1973. La realidad es...

"Starless and bible black", King Crimson, 1974, Island/Atlantic

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Hay siempre un asombro básico ante la cantidad de ideas musicales contenidas en el sexto álbum de estudio de King Crimson. Si bien el esquema estético es más o menos el mismo que el de su predecesor, "Lark's tongues in aspic" (1973), para "Starless and bible black" la banda había perdido a Jaimie Muir, cuya percusión se había vuelto un elemento completamente distintivo del sonido que buscaban Fripp y compañía en ese momento. La solución fue que Bruford se encargara de remedar esa ausencia, pero esto -sumado a los compromisos con respecto a actuaciones en vivo- impuso cierta presión a la banda y el resultado fue que a la hora de armar un álbum nuevo había poco material disponible. Es decir: hablando de propiedades emergentes una vez más, dadas las limitaciones -un baterista que debe hacer el trabajo de dos, y además aportar ese sistema de sonidos impredecibles y riquísimos que creaba Muir todo el tiempo; la necesidad de grabar un disco con menos canciones ter...

"Discipline", King Crimson, 1981, E.G./Warner Bros

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Hasta la década de 1990 (cuando la cosa se complica un poco más) hay, a grandes rasgos, tres modulaciones sobre la idea de "rock progresivo" exploradas por King Crimson. La primera es la digamos fundacional, cuyas líneas básicas (y para muchos su mejor ejemplo) quedaron propuestas por el primer álbum de estudio de la banda, "In the court of the Crimson King" (1969) y exploradas por los tres que siguieron, cambiando de paso la integración de la banda unas cuantas veces. El sonido de esta etapa -o zona- de la discografía remite, cabría pensar, a la incorporación de procedimientos y recursos de la música llamada "clásica" a una base de rock -no necesariamente la "base del rock" en el sentido filológico de aquellas bandas que pretendían "volver a las raíces" blueseras del género sino, por el contrario, tomando el rock donde lo habían dejado The Beatles y Bob Dylan entre 1966 y 1967-, y el resultado es una música voluptuosa, compleja, evid...

"Lark's tongues in aspic", King Crimson, 1973, Island

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El quinto disco de estudio de King Crimson marca  el comienzo de una nueva etapa para la banda. Para empezar, de las formaciones anteriores (la original y la llamada "de transición") sólo permanece Robert Fripp, a quien se suman David Cross (violín, viola, mellotron), Bill Bruford (batería), Jamie Muir (batería y percusión) y John Wetton  (bajo). Las formaciones anteriores tendían al uso de diversos instrumentos melódicos, en particular vientos y bronces, que en esta nueva formación quedan reducidos a la guitarra de Fripp y el violín de Cross, más las diversas texturas de mellotron. Aparece también -además de un recambio de influencias: ahora la voluptuosidad sinfónica de los primeros trabajos deja paso a una estética más cercana a la música de vanguardia de la primera mitad del siglo XX, desde Stravinski y Bartók hasta la atonalidad y el serialismo, lo cual consistía un sistema de referencias novedoso para el rock progresivo- una nueva gama de sonidos de percusión (Muir toc...

"Radical Action to Unseat the Hold of Monkey Mind", King Crimson, 2016, DGM

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Hasta la fecha el último disco de estudio asociado a King Crimson (y digo"asociado "Radical action to unseat the hold of monkey man" es una caja de tres CD que reconstruye una actuación en vivo, grabada mayoritaria pero no exclusivamente en Japón, el 19/12/2015. Si bien no es el único registro del trabajo de este nuevo King Crimson (se anticiparon los discos Live at Toronto y Live at the Orpheum) sí es el más completo. El primer disco (adecuadamente titulado "mostly metal") ofrece versiones de clásicos del Crimson de los dosmiles ("Level five", "The construkction of light") reformateados para la nueva formación (llama la atención el remplazo de la voz de Belew por líneas de saxofón en "The construkction..."), las dos primeras partes de "Lark's tongues in aspic" (y es especialmente recomendable la versión de la parte 1) con la segunda ligada a "The talking drum" y una serie de composiciones nuev...