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Mostrando las entradas etiquetadas como art-rock

"Wish you were here", Pink Floyd, 1975, Harvest/Columbia

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In my younger and more vulnerable years la segunda pieza del noveno álbum de Pink Floyd equivalía a un asalto directo a mi mente y mi sensibilidad, el equivalente de un concentrado de todo el miedo que no sentía en tantas películas de terror (que me fascinaban pero no asustaban, con honrosas excepciones como "Alien" y "Hellraiser"), reunido allí y compactado en la frialdad afiladísima de los sonidos de aquella máquina en la que la banda jugó a sugerir los engranajes de la industria musical (si leemos la canción desde "Have a cigar" y si pensamos que, en última instancia, hay algo especialmente sórdido en la industria del arte -iba a decir "en el arte"- y que eso contribuyó a la decadencia del fundador aparecido gordo, calvo y sin cejas en aquella sesión de estudio) pero en la que yo presentía algo más siniestro. "¿Qué soñaste? Está todo bien, sabemos lo que soñaste". Ahora que aquellos boats against the current ya quedaron ceaseless...

"Nite flights", The Walker Brothers, 1978, GTO

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Para ser justos con John y Gary Walker, las "otras" canciones del último álbum de estudio de The Walker Brothers no son un completo desastre, ni tampoco están -sónicamente al menos- por completo alejadas de las cuatro obras maestras que abren el disco. Sin duda que lo están, y mucho, desde otros puntos de vista -su emotividad, su sensibilidad, su es tética, su lírica, sus posibilidades, su futuro-, pero basta con escuchar el bajo distorsionado (a cargo de Mo Foster) y los teclados atmosféricos y sutiles (a cargo de Scott) de "Death of romance", o el final extraño (con sus teclados amenazantes una vez más tocados por Scott) de "Den Haague" para sentir que algo de esas cuatro piezas iniciales logró rezumar lo suficiente como para impregnar el resto de la música del álbum. A la vez, canciones como "Disciples of death" (un gran título, además) y "Rhythms of vision" logran beneficiarse no sólo de su ejecución competente si...

"The Doors", The Doors, 1967, Elektra.

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El cliché señala que se trata de uno de los debuts más impactantes de la historia del rock (junto al primer álbum de Led Zeppelin, por ejemplo) y que la banda jamás igualó su esplendor sonoro, pero incluso tomando esa última afirmación como problemática (están "L.A.Woman", de 1971, y "Strange Days", de 1968, para discutirla) se vuelve dificil no tomar como partida el lugar común mencionado, en tanto "The Doors" ofrece en las dos caras del vinilo tantas ideas musicales como para poner en ignición la historia de quién sabe cuántas bandas diferentes. Y, por supuesto, está "The End", uno de los pocos verdaderos grandes monstruos pop de la década de 1960 (y si digo "pop" es porque esa misma banda había grabado para ese mismo disco "Light my fire" y "I looked at you", ejemplos luminosos de pop/rock). "The Doors", de hecho, comienza con un ritmo relativamente ajeno al rock'n'roll o al rock: la batería es...

"Here come the warm jets", Brian Eno, 1974, Island

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El referente inmediato podrá ser el glam rock (o el glam art-rock, si uno sigue los puntos desde Roxy Music), pero el primer álbum solista de Eno ("Brian Eno" aparecería como autor un poco más adelante) parece una pequeña enciclopedia del rock (pasado y, por qué no, futuro) vista desde el punto de vista de un extraterrestre que ha estudiado a la humanidad a través de sus libros de historia del arte. Hay rock de manual, es dec ir, pero todo parece tan tergiversado -o más- que el infame y genial cover de "Let's spend the night together" que incluyera Bowie el año anterior en "Aladdin Sane". Por ejemplo, "Blank Frank" -uno de los momentos OK del álbum, no de sus puntos más altos- es la marca estilística de Bo Diddley puesta entre comillas y paréntesis y, a su vez, pasada por todo tipo de filtros sonoros: ruido, interferencia, niebla electrónica que deje ver apenas los contornos más básicos (¿y qué más básico para el rock'n...

"Monster", R.E.M., 1994, Warner Bros

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Algo así como el disco más cercano al "rock" -las comillas las ponía Peter Buck en algunas declaraciones- grabado por R.E.M., el noveno álbum de la banda es singular especialmente en sus texturas. Está, ante todo, la guitarra cargada de distorsión, y una digamos "particular", difusa, borrosa, opaca, pantanosa si se permite el término. Sumado al uso del efecto de tremolo, el sonido es distintivo y está presente, más o menos protagónicamente, en todas y cada una de las canciones (con una única excepción). Del mismo modo la voz aparece mezclada como un instrumento más y no con la preponderancia estándar en el pop; las baterías son más angulares e intensas y el bajo también recibe tratamientos de efectos que colaboran a fundir su sonido en una suerte de masa amorfa de distorsión, que se abre camino hacia las voces como una suerte de inundación implacable. El resultado, en líneas generales, es notoriamente diferente a los discos más pulidos y acústicos que la banda hab...

"Myths of the near future", Klaxons, 2007, Polydor

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La combinación de una sensibilidad digamos "psicodélica" con música electrónica en plan hardcore techno o alternative dance, o, para decirlo de otra manera, el rock de matriz tardosesentera imbuido en la parafernalia rave (eso que en algún momento la prensa musical llamo "new rave") hace a buena parte de la propuesta del primer álbum de Klaxons, pero lo interesante de "Myths of the near future" -además de sus evidentes referencias literarias, la ballardiana del título para empezar- va más allá de las posibles opciones de género acusadas por la música que contiene y termina por convertirse en una muestra brillante de posibilidades de connotar "futuro inmediato" (o incluso esa cosa de "futuro que nunca llegó" tan propia del krautrock) a través de la música. "Gravity's rainbow" (evidentemente inspirado por la novela de Thomas Pynchon) es un buen ejemplo: están las partes de guitarra sampeadas y loopeadas, la percusión disto...

"L.A.Woman", The Doors, 1971, Elektra

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Uno de los conceptos más comúnmente invocados a la hora de contar la historia de una banda de rock (y se asume cierta persistencia en el tiempo para que esa "historia" parezca posible) es el de "vuelta a las raíces", que señala el momento en que, tras una serie de álbumes fallidos o malos, la banda en cuestión regresa a un estado más cercano a la energía o ímpetu de sus primeros años de vida. Esa energía generalmente se piensa como disipada a lo largo de la anterior serie de discos de mala calidad, que tienden a ser más manieristas y artificiosos en oposición a lo "básico", "honesto" o "sincero" que se insiste en ver en los primeros trabajos; así, cuando la banda "regresa" lo hace o bien retomando la calidad de los comienzos (un "return to form") o bien revisitando (y se hace hincapié generalmente en que esto ocurre desde la madurez o la "sabiduría") también las opciones estéticas de ese m...