Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como 1989

"Tin Machine", Tin Machine, 1989, EMI

Imagen
Lo más sencillo -y no por ello menos acertado- que se puede decir de "Tin machine", el debut de la banda del mismo nombre o, según se lo prefiera ver, el decimo octavo álbum de David Bowie, es que se trata de un disco que Bowie necesitaba grabar pero que nosotros no necesitamos escuchar. Entonces, a partir de esta afirmación es que podemos llegar a algo más interesante; para empezar, la idea de la necesidad de Bowie de zafar del rock /pop comprometido con una noción básica de éxito comercial (el camino inaugurado por "Let's dance") podía desembocar en un retorno a ese campo art/rock intelectual y con pretensiones que vio en "Scary monsters" su mayor y más feliz fusión con el pop, y en principio Bowie había recultado a Reeves Gabrels (la leyenda cuenta que la esposa de Gabrels trabajaba en la gira Glass Spider y le dio a Bowie un demo que mostraba la técnica de guitarra de su marido) para, precisamente, indagar en un sonido experimental y de vanguard...

"Bleach", Nirvana, 1989/1992, Sub Pop

Imagen
Es dificil no ver en "Bleach" un disco que vale ante todo por la promesa; si Nirvana se hubiese disuelto al mes de publicarlo sería sin duda un álbum menor o muy menor cuyo único interés pasaría por su lugar en el proceso de establecimiento del sonido que sería llamado grunge; sin embargo, en el universo que habitamos, el disco fue reeditado después del éxito de "Nevermind" y se lo pudo escuchar bajo una luz más favorable. Es quizá esa perspectiva la que ahora hace parecer que contiene efectivamente más de dos ("Blew" y "About a girl") buenas canciones. Quizá haya que librarse de estas ideas y empezar por pensarlo en su totalidad: "Bleach" es en última instancia un disco que logra crear una atmósfera siniestra y oscura -sin llegar a la fosa abisal depresiva de "In Utero", por supuesto, pero por algo este es el mejor disco de Nirvana- y que logra ofrecer ese clima presentado de diferente manera en diferentes canciones. Está ...

"Steel wheels", The Rolling Stones, 1989, Rolling Stones/Columbia

Imagen
No cabe duda que el de 1989 fue el álbum de regreso de los Stones, al menos si lo pensamos desde el horrible "Dirty work" (1986) y el trabajo más olvidable de Jagger como solista en "Primitive cool" (1987) o la propuesta mucho más satisfactoria (para los fans) pero también más conservadora de Keith Richards en "Talk is cheap" (1988). A la vez, la comparación con su sucesor lo coloca unos puntos por debajo de un disco realmente fascinante, pero pese a que es sin duda un disco algo largo por demás y que (justamente por eso) incluye no pocas bobadas ("Break the spell", "Hold on to your hat" y, aunque logra sonar un poco mejor que estas, "Sad sad sad"), la idea de ofrecer en un único álbum más o menos todos los registros de la banda (como si se tratara de un compendio: nada brilla como los mejores ejemplos de su clase pero todo, en líneas generales, alcanza el nivel medio o, al menos, el de muestra), desde las baladas emotivas y...

"The serpent (in quicksilver)/Abandoned cities", Harold Budd, 1989, Opal

Imagen
En 1981 Harold Budd publicó el EP "The serpent (in quicksilver)". El disco, que contenía apenas 6 pistas y duraba unos 20 minutos, quedó entre dos de los trabajos más importantes de la etapa temprana en la carrera de su autor, ambos en colaboración con Brian Eno ("Ambient 2: the plateux of Mirror", de 1980, y "The pearl", de 1984). Después, en 1984, aparecería "Abandoned cities", que llegaría a ser reeditado en CD junto a "The serpent (in quicksilver)" en 1989 (y remasterizado otras tantas veces, la última en 2006), aunque los puntos de contacto entre ambos trabajos -más allá de lo que cabe pensar como el estilo básico de Harold Budd- no son muchos. En su momento se trató seguramente de una manera de volver accesibles aquel EP y aquel LP publicados por discográficas de poco alcance, y en ese sentido representan un aporte esencial para los admiradores de Harold Budd en general y su etapa temprana en particular. Para comenzar por el EP...

"Deep listening", Pauline Oliveros, 1989, New Albion

Imagen
La idea -a partir de la definición que aportara Brian Eno en 1978- de que la música ambient ha de ser tan ignorable como interesante es más compleja de lo que parece; podemos, en cualquier caso, tomarla como una consideración sobre el "uso" que uno pueda darle a las composiciones incorporables a ese género: si pretendemos apenas asumirlas como lo que Satie llamó "música de mobiliario", el hecho de que se prescinda de una melodía o una lógica lineal o narrativa y se opte por hacer sonar elementos que se instalan en un espacio en lugar de, por decirlo así, nos "cuenten una historia", sin duda permite que no prestemos realmente atención y que hagamos lo que sea que estamos haciendo en presencia de esos sonidos, que nos acompañan tanto como el ruido del viento o incluso la TV prendida y sin volumen. Pero cabe un uso diferente de la música ambient, que opera con la lógica de prestarle la misma -o más- atención que le prestamos a lo que cabría llamar la "...