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"Too old to rock'n'roll: too young to die!", Jethro Tull, 1976, Chrysalis

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A grandes rasgos, después de su par de álbumes conceptuales en el sentido (más) fuerte del término (o sea "Thick as a brick" y "A passion play"), Jethro Tull propuso tres discos en los que el lenguaje prog (maximalismo, virtuosismo, complejidad estructural) queda derivado a una multiplicidad de composiciones más cercanas al formato canción, en contraposición a las grandes piezas de múltiples partes que llenaban los lados A y B de los vinilos precedentes; siguieron después al menos dos discos ("Songs from the woods" y "Heavy horses") donde, si bien se mantuvo el formato cuasi-canción, quedó propuesto en tanto concepto estético o musical la manera en que ese lenguaje prog podía dar cuenta de otros lenguajes, el folk inglés en particular, de manera que cierta cosa místico-pastoral-tradicional quedara proyectada como una suerte de "alma" de los álbumes en cuestión. Pero por supuesto que este esquema falla si se examina la discografía se...

"The song remains the same", Led Zeppelin, 1976, 2007, Swan Song

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Primero parece inevitable señalar que la versión de 2007 es la definitiva de "The song remains the same" (me refiero al álbum, no necesariamente a la película, aunque por supuesto que su remaster en HD la mejoró), y segundo hay que decir que ni siquiera el tracklist aumentado ("Black dog", "Over the hills and far away", "Misty mountain hop", "Since I've been loving you", "The ocean" y "Heartbreaker") logran que el disco esté realmente a la altura de las expectativas. Es decir, el poderío legendario de Zeppelin termina por parecer diluido, encharcado en autoindulgencia y en desprolijidad; todo lo contrario a la tensión y la intensidad de discos en vivo como el segundo en el set "BBC sessions" (1997), el disco bonus al remaster de "Led Zeppelin" o casi todo "How the west was won" y las piezas más tempranas -es decir anteriores a 1973- del DVD "Led Zeppelin". Es un lugar c...

"2112", Rush, 1976, Anthem

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Es posible que para 1976, cuando apareció el cuarto álbum de Rush y una de sus dos o tres obras maestras, el rock progresivo era (en su lado más formulaico) o bien un género entendido como un conjunto de técnicas asimiladas -herramientas a usar con algún fin que se pretendiera suficiente en sí mismo, digamos- o bien un callejón sin salida en el que se ha permanecido demasiado tiempo. Parte de lo que logra que "2112" supere ambas posibilidades y conserve todo su potencial de fascinación es que su lado B es un ejemplo maravilloso de hard rock tocado con sutileza y verdadera magia virtuosa, sin indulgencias ni otros exhibicionismos que los que hacen a la escencia del género; prog en los detalles, digamos, no en esquemas más amplios y consabidos. Es decir: no se puede dejar de lado al title-track -uno de los mejores ejemplos de ciencia ficción en la música-, pero si funciona tan bien es en buena medida por su narrativa, por sus letras, y no por el gesto en sí de su estética ...

"New age of Earth", Ashra, 1976, Isadora Records

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El primer álbum que Manuel Göttsching publicara bajo el nombre Ashra es sin lugar a dudas uno de los puntos de contacto más fascinantes entre una sensibilidad ambient y el movimiento de contornos difusos que fuera llamado "krautrock" por la prensa británica y "música cósmica" (kosmische musik) por algunos de los músicos implicados. Así, la pieza más ambiciosa entre las cuatro del álbum -"Nightdust", que ocupa un lado entero, el B, del vinilo- es todavía hoy una fuente de belleza sonora. Desde un comienzo apacible a cargo de varias capas de sintetizador y un mínimo ímpetu melódico (hay ante todo notas largas que cambían de altura de manera suave y continua) van apareciendo texturas sonoras extrañas (casi asimilables al ruido blanco a los 5 minutos, por ejemplo), algunos cambios de armonía básica tras un interludio un poco más melódico (hacia 6:15 y de ahí en adelante) y la irrupcion (hacia los 12 minutos) de una secuencia empleada a modo tanto de textura ...

"Decay music", Michael Nyman, 1976, Obscure

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Si bien técnicamente no son del todo equivalentes, cabe equiparar la noción de "decay" (decaimiento) como es usada por Michael Nyman en su primer álbum de estudio (y sexto del sello Obscure Records) al tiempo que le lleva a una nota producida por un instrumento dado pasar de su intensidad o volumen máximos al mínimo. El piano, por ejemplo, cuenta con el pedal de resonancia, que permite a las cuerdas sonar libremente y además resonar por simpatía, aportando un gran número de armónicos -y por tanto su riqueza tímbrica- al sonido de la nota o notas pulsadas; esto, en el caso del piano, permite -además de un tiempo de decaimiento más largo- una enorme gama de recursos expresivos, que son fácilmente apreciables cuando se compara una grabación de una pieza del barroco -las Suites Francesas de Bach pongamos- tocada en clave con otra tocada en piano; por más que el intérprete se esfuerce por mantener ciertos criterios históricos a la hora de interpretar la composición, es inevitab...

"Presence", Led Zeppelin, 1976, Swan Song

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Allá por 1994 (o quizá comienzos de 1995), cerca del cenit de mi entusiasmo por The Doors, un compañero de liceo intentó convencerme de que la mejor banda de todos los tiempos era Led Zeppelin. Para lograrlo me pasó un cassette de 90 minutos con "Led Zeppelin IV" (1971) en un lado y "Led Zeppelin II" (1969) en el otro; posiblemente no era el momento para que viera la luz, así que mi comentario debió ser poco entusiasta, algo así como "sí, está bien. Meh". Mi compañero, entonces, decidió recurrir a la artillería pesada: otro casete de 90 minutos, esta vez ocupado por un disco doble, "Physical graffiti" (1975). Pero tampoco funcionó, de modo que sólo le quedó una opción: la que el entendía como la Tsar Bomba de la banda. Y siguió sin tener suerte. Pero los sonidos, como suele pasar, empezaron a aglomerarse en mi inconsciente y, hacia 1998, en casa de otro amigo, escuché "Led Zeppelin III" (1970) y, entonces, me convertí a la fe verdader...

"Sowiesoso", Cluster, 1976, Sky

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Los primeros dos álbumes de Cluster ( Cluster, de 1971, y Cluster II, del año siguiente) no llegan a despegarse por completo del molde dark ambient y protoindustrial de Kluster, la banda que Moebius y Rodelius habían formado en 1969 junto a Conrad Schnitzler y que terminó por separarse (o permutar la K por una C y perder a Schnitzler) en 1971. Pero hacia 1973 el trabajo en el proyecto paralelo Harmonia -junto a Michael Rother, de Neu!, y después junto a Brian Eno- logró propiciar una suerte de parteaguas; los discos post-Harmonia de Cluster, entonces, vuelven evidente una sensibilidad musical distinta, más atenta a cierto lirismo y a  ambientes más ensoñadores que opresivos o inquietantes y más melódica o proclive a cierto melodismo. Así, Sowiesoso, de 1976, ofrece el punto álgido de esa etapa. "Umleitung", la composición que cierra el lado A, y "Zum Wohl", la apertura del B, podrían integrar perfectamente cualquiera de los álbumes de Harmonia. Ambos ofr...

"Rising", Rainbow, 1976, Oyster/Polydor

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En 1974, y con "Stormbringer", su noveno álbum de estudio, Deep Purple había empezado a mutar su sonido o, mejor dicho, a alejarlo de la matriz sonora que, cabe asumir, le imponía su guitarrista y co-fundador. No es de extrañarse, entonces, que para el año siguiente Ritchie Blackmore reapareciese con una nueva banda, Rainbow (aunque había comenzado como "Ritchie Blackmore's Rainbow") y un nuevo álbum. Pero hay que esperar hasta el segundo, "Rising" para apreciar el cenit creativo del proyecto, que contó con Ronnie James Dio como vocalista, Tony Carey en los teclados, Jimmy Bain en el bajo y Cozy Powell en la batería. El disco -breve como es: apenas 33 minutos- ha de considerarse sin duda entre lo mejor del hard rock/heavy metal de la década de 1970, y en cierto modo es el rebooteo perfecto de Deep Purple, casi tanto como si la banda que culminó con "Who do we think we are" (1973) se continuase no en "Burn" (1974) si...

"Station to station", David Bowie, 1976, RCA

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Grabado en el corazón de lo que Bowie describiría como el período más oscuro de su vida (el del cenit de su relación con la cocaína y el de mayor obsesión por el esoterismo, entre otras cosas), "Station to station" es un firme competidor al premio de "mejor álbum de David Bowie", lo cual, se sabe, es mucho decir. Generalmente se acepta que el álbum fu nciona como una suerte de pasaje o transición entre el entusiasmo de Bowie por la musica estadounidense, en particular el soul, y la serie de discos experimentales grabados junto a Brian Eno a fines de la década de 1970. Esa transición es especialmente notoria en la coexistencia de ritmos digamos "negros" (la sección rítmica es impecable: Carlos Alomar en segunda guitarra, Dennis Davis en batería y George Murray en bajo) con sensibilidades y sonoridades europeas ("the european canon is here", escuchamos en la primera composición del álbum), especialmente las que remiten a bandas del ...